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viernes, 27 de julio de 2012

CRUCE DEL MAR ROJO: Salvos del MUNDO y separados de SATANÁS (E.V. Éxodo, Witness Lee)


ESTUDIO-VIDA DE ÉXODO

MENSAJE VEINTINUEVE

ISRAEL CRUZA EL MAR ROJO

Lectura bíblica: Ex. 14:10-12, 16, 29-31; 15:1-21; He. 11:29; 1 Co. 10:1-2; 1 P. 3:20-21


(Nota: Las anotaciones en letra azul son del blog)


La salvación completa de Dios incluye la Pascua, el éxodo y el cruce del mar Rojo. Mediante la Pascua, los hijos de Israel fueron salvos del juicio de Dios. Cuando estaban en Egipto, eran como los egipcios; eran pecaminosos y hasta adoraban ídolos (Ez. 20:7-8). Estaban bajo el juicio justo de Dios junto con los egipcios. Según el juicio justo de Dios, estaban bajo sentencia de muerte. Por consiguiente, los hijos de Israel necesitaban que el cordero pascual fuese su sustituto. Puesto que la sangre del cordero había sido aplicada a los postes de sus casas, Dios en Su juicio justo pasaría sobre ellos.
No obstante, los hijos de Israel no estaban solamente bajo el juicio de Dios, sino también bajo la tiranía de Faraón. Ellos fueron usurpados por Faraón para servir como esclavos a fin de cumplir el propósito de los egipcios. Por lo tanto, los hijos de Israel tenían dos problemas graves: el juicio de Dios y la tiranía de Faraón. La Pascua podía salvarlos del juicio de Dios, pero no era eficaz para rescatarlos de la usurpación de los egipcios. Para ser salvos de la tiranía egipcia, los hijos de Israel necesitaban el éxodo y el cruce del mar Rojo.
Si los hijos de Israel sólo hubiesen tenido el éxodo sin el cruce del mar Rojo, su salvación no habría sido segura, podrían haber regresado a Egipto. Dios consideraba seriamente el que Su pueblo intentase hacer esto. Sin el cruce del mar Rojo, no habría ninguna línea de separación. En Éxodo 13:17, el Señor expresó Su preocupación por la posibilidad de que “el pueblo se arrepintiese cuando viese la guerra y se volviese a Egipto”. Más tarde, en Números 14:4, algunos rebeldes dijeron: “Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto”. Por lo tanto, para ser librados totalmente de Egipto, los hijos de Israel tuvieron que emprender su éxodo y también cruzar la línea de separación al pasar a través del mar Rojo.
En Su creación, Dios preparó el mar Rojo para que sirviera de bautisterio a Su pueblo escogido. Luego, durante el éxodo, Él condujo al pueblo a este bautisterio. Esto no fue accidental; sino conforme al plan de Dios. Dios deseaba introducir a Su pueblo en una situación donde ellos no pudiesen regresar a Egipto. En este mensaje, debemos considerar el significado del cruce del mar Rojo por parte de Israel.

I. UN TIPO DEL BAUTISMO

En 1 Corintios 10:1-2 Pablo dice: “Nuestros padres estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos para con Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar”. Esto indica que el cruce del mar Rojo tipificaba el bautismo. Esta nube se refiere a la columna, la cual era el Señor mismo como Aquel que dirigía al pueblo.
1 Pedro 3:20-21 menciona que el paso del arca de Noé a través del diluvio también tipificó el bautismo. Por el arca y a través del agua, Noé y los miembros de su familia fueron salvos del juicio de Dios y del mundo maligno, corrupto y condenado. El mismo diluvio que juzgó al mundo también separó a los que estaban en el arca de lo que era el mundo. Después de que las aguas del diluvio bajaron, Noé y su familia se encontraron en una nueva esfera, en un nuevo mundo, donde podían servir a Dios. El diluvio los había separado de la vieja esfera y los había introducido en la nueva esfera. Inmediatamente después de salir del arca, Noé construyó un altar y ofreció sacrificio al Señor (Gn. 8:20).
Vemos el mismo principio con el cruce del mar Rojo. En Egipto, los hijos de Israel estaban involucrados con el mundo maligno, corrupto y condenado y estaban bajo el juicio de Dios. La Pascua, que tipificaba a Cristo, los salvó del juicio de Dios, así como el arca, que es también un tipo de Cristo, salvó a Noé y su familia del juicio de Dios. Además, tal como la familia de Noé necesitaba ser salva del mundo por medio del agua, también los hijos de Israel necesitaban ser salvos de Egipto por medio de la misma. En el caso de los hijos de Israel, vemos tanto la sangre como el agua. La sangre del cordero pascual los salvó del juicio de Dios, y el agua los salvó de la tiranía de los egipcios.
En contraste con los hijos de Israel, la gran mayoría de los cristianos contemporáneos han sido salvos solamente por la sangre y no por el agua. Muchos fueron bautizados en un ritual, pero ese bautismo no es una experiencia del agua que salva y separa. En el caso de la familia de Noé, y el de los hijos de Israel, el agua era un medio de salvación y también de separación. Si solo tuviésemos la enseñanza del Nuevo Testamento sin los cuadros de Génesis y Éxodo, no entenderíamos el bautismo de una manera completa. El pueblo de Dios fue librado de la esclavitud de Egipto y la tiranía de Faraón a través del bautismo, al cruzar el Mar Rojo. En el mismo principio, a través del bautismo hoy los creyentes son salvados del mundo y del poder satánico de las tinieblas. (Más adelante veremos que el bautismo tipificado por el cruce del Río Jordán significa la liberación del viejo hombre. En este mensaje, cubriremos solamente el aspecto del bautismo tipificado por el cruce del mar Rojo).
El bautismo asegura nuestra salvación. Si tenemos solamente la Pascua y el éxodo sin el cruce del mar Rojo, nuestra salvación no estará segura. El cruce del mar Rojo del bautismo sella nuestra salvación. Cuando bautizamos nuevos creyentes, debemos ayudarlos a entender el significado del bautismo. Deberíamos decirles que después de haber sido salvos por medio de Cristo como la Pascua, deben pasar por el agua que los separa del mundo y del poder de las tinieblas.

A. Bautizados en Moisés

En 1 Corintios 10:2, Pablo dice que los hijos de Israel “fueron todos bautizados para con Moisés”. Moisés tipifica y representa a Cristo. Por lo tanto, al ser bautizados para con Moisés, en realidad los hijos de Israel fueron bautizados en Cristo. Cristo es el verdadero líder y no Moisés. Moisés era simplemente un tipo de Cristo. Hoy en día, nosotros los que creemos en Cristo hemos sido bautizados en Cristo. Por esta razón, Gálatas 3:27 habla de ser “bautizados en Cristo”. Al ser bautizados en Cristo, estamos ahora bajo Su liderazgo. Antes de cruzar el mar Rojo, los hijos de Israel tomaron a Moisés como líder, pero no por completo. No obstante, después de cruzar el mar Rojo, “el pueblo temió a Jehová y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo” (Ex. 14:31), pues habían sido bautizados en Moisés. Del mismo modo, fuimos bautizados no en una denominación, práctica, creencia, ni doctrina sino en Cristo, quien es nuestro líder y nuestra Cabeza.

B. En la nube

En 1 Corintios 10:2, Pablo afirma que “todos fueron bautizados en la nube y en el mar”. La nube representa al Espíritu. Cuando fuimos bautizados, fuimos bautizados en el Espíritu. En un sólo Espíritu fuimos bautizados en un sólo Cuerpo.

C. En el mar

Además, el pueblo de Dios fue bautizado en el mar, el cual representa la muerte de Cristo (Ro. 6:3). En el agua del bautismo, la cual representa la muerte de Cristo somos terminados y sepultados. Cuando se bautiza un nuevo creyente, él debe entender que ha sido bautizado tanto en el Espíritu como en la muerte de Cristo. El (bautismo en el) Espíritu no debe estar separado (del bautismo en) la muerte de Cristo. Tal como la nube y el mar fueron uno, así también el Espíritu y la muerte de Cristo son uno. La muerte de Cristo se encarga de los asuntos negativos, mientras que el Espíritu de los positivos. Por un lado, muchas cosas negativas deben ser terminadas. Por otro, los creyentes deben ser alentados positivamente a seguir adelante con el Señor. Por el lado negativo, el agua acabó con Faraón y su ejército. Por el positivo, la nube fue el medio por el cual los hijos de Israel fueron guiados en su viaje. ¡Alabado sea el Señor por ambos aspectos del bautismo! Cuando un nuevo creyente es bautizado, cada cosa negativa es aniquilada y sepultada. Luego el Espíritu como una columna de nube lo conduce en su viaje con el Señor.

III. LA ALABANZA DE LOS SALVOS

A. El cántico de Moisés

...

2. Conduce
a la habitación de Dios y a Su reino

...

Después de que el tabernáculo fue erigidose declaró la guerra. Los enemigos de Dios se levantaron en un intento de frustrar la edificación del templo (Que el pueblo de Dios no esté siendo perseguido hoy por los incrédulos –salvo en sitios puntuales, como Corea del Norte, India, África, etc.- es debido a que el pueblo de Dios, en general, aun no ha levantado un auténtico Tabernáculo, una auténtica vida de iglesia, que pueda representar y manifestar a Dios y ejercer Su dominio; -2ª Tim. 3:12). Estos enemigos incluían diferentes pueblos, a los hedonitas, los moabitas, los filisteos y los cananitas. Estos pueblos representan a los incrédulos, los paganos. Los descendientes de Esaú, los hedomitas, representan los que son naturales, los que no han sido escogidos, redimidos, regenerados, ni transformados (éstos creen, solo creen,  que no pertenecen ni sirven al diablo, pero si le pertenecen). Los descendientes de Lot, los moabitas representan (los cristianos) carnales, pues su origen fue el incesto, un acto extremadamente pecaminoso y carnal (cristianos incircuncisos de corazón, el Sistema de la Ramera, que, consciente o inconscientemente, se acuesta o participa con el Sistema Satánico económico, político y religioso, en diferentes grados y formas; recibiendo paga de éste  para su subsistir  y evitar la marginalidad  y la persecución). Los filisteos representan los cristianos mundanoslos que viven entre Egipto y la buena tierra. Son muchos los creyentes mundanos hoy en día. Finalmente, los cananitas están relacionados con los poderes malignos en los lugares celestiales (es decir, son incrédulos que conscientemente militan en el ejército satánico).

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