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martes, 6 de diciembre de 2011

SER BORRADO DEL LIBRO DE LA VIDA NO ES PERDER LA SALVACIÓN, SINO EL DISFRUTE MILENIAL



(Tomado delESTUDIO-VIDA DE APOCALIPSIS-MENSAJE CATORCE-LA IGLESIA EN SARDIS: VESTIDA DE VESTIDURAS BLANCAS, Y EL SEÑOR CONFIESA SU NOMBRE; Los resaltados no son del autor. Véase estudio completo enhttp://www.librosdelministerio.org/books.cfm?id=%24%28NTMU0%20%20%0A)


 Su nombre no será borrado
del libro de la vida

El Señor le promete al que venza no borrar su nombre del libro de la vida. No podemos entender este versículo en forma aislada. Es peligroso hacer eso. Para entenderlo necesitamos toda la Biblia. Si un nombre es borrado del libro de la vida, se sobrentiende que ya estaba inscrito allí. El libro de la vida es un registro divino de los nombres de aquellos que participan de las bendiciones que Dios ha preparado para ellos. Los nombres de todos los santos escogidos por Dios y predestinados para participar de estas bendiciones están inscritos en este libro (Lc. 10:20). 

Estas bendiciones son dadas en tres etapas: la iglesia, el reino milenario y la eternidad. Las bendiciones dadas en la etapa de la iglesia, tales como el perdón de los pecados, la redención, la regeneración, la vida eterna y la naturaleza divina, son las primeras porciones. Todos los escogidos de Dios cuyos nombres están inscritos en el libro de la vida participan de estas primeras porciones al comenzar su vida espiritual. Si ellos cooperan con el suministro de gracia divina, madurarán en vida en la etapa de la iglesia, y esta temprana madurez en vida constituirá un premio con el cual el Señor los recompensará cuando regrese. Ese premio será la entrada en el reino milenario y la participación de las bendiciones divinas en esa etapa, tales como el gozo y el reposo del Señor (Mt. 25:21, 23; He. 4:9-11), y reinar sobre las naciones (2:26-27; 20:4, 6), lo cual Dios ha preparado como incentivo para que Sus escogidos avancen con El en la era de la iglesia. 

Sin embargo, muchos de Sus escogidos, después de recibir el perdón, la redención, la vida eterna, la naturaleza divina, etc., no estarán dispuestos a cooperar con la gracia de Dios y no avanzarán con El. Por lo tanto, no podrán madurar en vida en la etapa de la iglesia y por ende, cuando el Señor regrese no estarán listos para entrar en el reino milenario ni para participar del premio de las bendiciones divinas de esa era. Por consiguiente, durante el reino milenario sus nombres serán borrados del libro de la vida. Después de ser disciplinados por el Señor y crecer en vida hasta llegar a la madurez durante el reino milenario, participarán de las bendiciones divinas en la eternidad, tales como el sacerdocio eterno con la presencia eterna de Dios, el reinado eterno (22:3-5), la Nueva Jerusalén, el árbol de vida (22:14), y el agua de vida (22:17). En ese tiempo sus nombres serán inscritos de nuevo en el libro de la vida. Esto significa que todos los escogidos de Dios, cuyos nombres están inscritos en el libro de la vida y quienes participaron de las bendiciones divinas en la etapa de la iglesia, “no perecerán jamás” (Jn. 10:28); es decir, no hay posibilidad de que pierdan las bendiciones divinas de la eternidad. Sin embargo, los que no cooperen con el Señor en la era de la iglesia, serán disciplinados por el Señor en la dispensación del reino milenario y perderán las bendiciones divinas de esa etapa.

Corremos el peligro de que nuestros nombres sean borrados del libro de la vida durante mil años. Si usted es derrotado y se rehusa a ser un vencedor por la gracia del Señor, su nombre no aparecerá en el libro de la vida cuando El reine durante los mil años. Esto significa que usted fue llamado pero no escogido. En 17:14 podemos ver que cuando el Señor venga, después de que todos los santos hayan sido arrebatados, escogerá a algunos. Esta elección depende de la manera en que hayamos vivido como cristianos. Si vivimos en derrota, con seguridad el Señor no nos escogerá. Pero si vivimos en victoria, seremos escogidos, y nuestros nombres aparecerán en el libro de la vida. Esto es similar a una graduación. Aunque todos los nombres de los alumnos están en la lista de la escuela, solamente algunos nombres están en la lista de honor para recibir recompensa. Borrar del libro de la vida el nombre de un creyente no significa que él perecerá por la eternidad. Solamente durante los mil años del reino venidero su nombre no estará en el libro. Esto significa que perderá la primogenitura en el reino milenario, y no tendrá derecho a participar de lo que Dios originalmente deseaba dar a todos Sus escogidos.

La intención original de Dios era que todos Sus escogidos disfrutaran a Cristo al máximo, para que pudieran tener el derecho de disfrutar a Cristo en la era venidera. Muchos que no quieren cooperar ahora, perderán su progenitura cuando venga el reino. Solamente los que cooperen con el Señor en lo que El deseaba originalmente disfrutarán a Cristo como su porción especial durante el reino. En ese entonces sus nombres estarán en el libro de la vida, pero muchos nombres no estarán en el libro. Puesto que pocos cristianos han visto esto, no pueden entender los versículos que se refieren a este asunto.

La intención de Dios es forjar a Cristo en nosotros para que le disfrutemos. La era de la iglesia es el tiempo en que esto se cumple. Depende de nosotros si queremos cooperar con Dios en este asunto o no. Debido a que muchos no cooperarán con Dios, El ha decidido sabiamente hacernos disfrutar a Cristo como recompensa en la era del reino. Esta recompensa es un incentivo que nos motiva a cooperar con Dios y a disfrutar hoy a Cristo. Si no cooperamos, no podremos entrar en la era del reino. El libro de la vida es un registro de los nombres de aquellos que disfrutan a Cristo. Durante la era de la iglesia, todos nuestros nombres figuran en el libro, pero en la era del reino, los nombres de los insensatos serán borrados de este libro. Después del reino milenario, sus nombres serán escritos otra vez en el libro de la vida. Es bueno saber que las bendiciones de Dios en Su salvación son dadas en tres etapas: la era de la iglesia, la era del reino, y la eternidad. Si queremos estar en el reino disfrutando a Cristo en plenitud, tenemos que disfrutar a Cristo en la vida de la iglesia. No pierda hoy la oportunidad. Si disfrutamos a Cristo hoy, seremos recompensados en el reino venidero. Aquellos que pierdan el disfrute especial de Cristo en el reino venidero, serán disciplinados por Dios para que puedan disfrutar a Cristo plenamente. Por consiguiente, al final, cuando todos hayamos pasado por estas dos eras, la era de la iglesia y la del reino, habremos madurado en disfrutar a Cristo y entraremos en la eternidad (en el pleno disfrute de Cristo).

C. Su nombre será confesado
delante del Padre y de Sus ángeles

Si somos vencedores, el Señor no borrará nuestros nombres del libro de la vida; al contrario, confesará nuestros nombres delante del Padre y de Sus ángeles. Esto indica que los nombres de los creyentes que no quisieron ser vencedores fueron borrados del libro de la vida; por lo tanto, el Señor no confesará sus nombres delante del Padre y de Sus ángeles.

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