TRADUCTOR-TRANSLATE

jueves, 31 de mayo de 2012

CRISTO MORA EN MI ESPÍRITU, EL PECADO (SATANÁS) MORA EN MI CARNE.


ESTUDIO VIDA DE GENESIS

MENSAJE VEINTICUATRO

LA SEGUNDA CAIDA DEL HOMBRE
(2)


En este mensaje continuaremos nuestro estudio de la segunda caída del hombre. Como vimos en mensajes anteriores, en la primera caída el hombre comió algo equivocado. Según nuestro concepto humano, eso no era muy grave. Cuando yo era un cristiano joven, traté de alegar con Dios, y le preguntaba qué había de malo en comer un pedazo de fruta. Encontré a otros cristianos que tenían el mismo concepto. No obstante, si pasamos de Génesis 3 a Génesis 4, veremos las cosas malignas que brotan de esta pequeña semilla.

A la semilla que entró en el hombre en Génesis 3 Pablo la llama pecado en Romanos 7. Leamos lo que dice Pablo en Romanos 7:19-20: “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso practico. Mas si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí”. Aunque la mayoría de los cristianos sabe que Gálatas 2:20 dice “ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí”, son pocos los que prestan atención a Romanos 7:20, donde vemos que ya no obro yo, sino que el pecado mora en mí. Gálatas 2:20 nos muestra que el Cristo que mora en nosotros es una persona. Cristo, la corporificación misma de Dios, mora en nosotros. Según el mismo principio, podemos decir que el pecado que mora en nosotros también debe de ser una persona viviente
No tengo ninguna duda de que el pecado es la corporificación de Satanás. Cristo es la corporificación de Dios y mora en nuestro espíritu; mientras que el pecado es la corporificación de Satanás y mora en nuestra carne. Satanás, el maligno, se ha inyectado en nuestra naturaleza. Esto se produjo en Génesis 3, pero el resultado de esta inyección aparece en el hombre caído de Génesis 4.
Esta simiente maligna empezó a expresarse religiosamente en forma de adoración a Dios. ¿Puede usted imaginar que la simiente de Satanás que mora en el hombre caído lo incitaría a adorar a Dios? No obstante, como mencionamos antes, la simiente que estaba en Caín lo incitó efectivamente a adorar a Dios, no conforme al camino de Dios ni a Su revelación, sino según sus conceptos de hombre caído. ¿Cuáles son los conceptos del hombre caído? Son la expresión de Satanás en el hombre. No olvide jamás el incidente relatado en Mateo 16:20-23, en el cual Pedro expresó su preocupación por el Señor. Pedro no se dio cuenta de que Satanás estaba presente en su concepto, pero el Señor lo reconoció y llamó a Pedro “Satanás”. Por consiguiente, el concepto del hombre caído no es más que la expresión de la presencia interior de Satanás.


No hay comentarios:

Publicar un comentario