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viernes, 3 de agosto de 2012

LOT, UN JUSTO DERROTADO (E. V. Génesis, Witness Lee)


NOTA: 
Dada la transcendencia del mensaje, sobrio y solemne para el momento actual
nos hemos decidido por su transcripción íntegra.

ESTUDIO-VIDA DE GENESIS

MENSAJE CINCUENTA Y DOS

VIVIR EN COMUNION CON DIOS:
UN JUSTO DERROTADO




La Biblia es un libro maravilloso. Junto con el relato de Abraham, nos presenta la negativa historia de Lot. Durante mucho tiempo, no entendí por qué la Biblia incluía ese relato negativo. Génesis 19 contiene ciertos versículos que, desde el punto de vista humano, no me gusta comentar. No obstante, la revelación divina del Señor es económica; en ella no se desperdicia ni una sola palabra. Así que, en la Biblia cada palabra reviste una gran importancia. Entonces ¿cuál es el propósito del capítulo diecinueve de Génesis? Amonestarnos mediante un ejemplo. Tengo la carga de que en este mensaje muchos entre nosotros, y particularmente los jóvenes, perciban la amonestación contenida en este ejemplo. Necesitamos ese ejemplo porque la situación actual no es mejor que la de Sodoma.
Le damos las gracias al Señor porque Su Palabra nos proporciona una historia positiva, la de Abraham y también una historia negativa, la de Lot. En ninguna parte de la Biblia encontramos un relato tan completo como la historia de la vida de Abraham. Este relato muestra cómo Abraham fue llamado por Dios, cómo respondió a ese llamado, cómo vivió por fe en Dios en lo relativo a su sustento, cómo fue adiestrado para que conociera la gracia a fin de cumplir el propósito de Dios, cómo pasó por pruebas al ser circuncidado, y cómo fue introducido en una comunión íntima con Dios, cooperando con El al nivel humano. Aprecio este relato, pues habla de un hombre caído que fue salvo, transformado e introducido en una comunión maravillosa al nivel humano con el Dios glorioso y santo. Sin embargo, junto con este relato, tenemos la historia de Lot, la cual es un cuadro oscuro y negativo. En este mensaje, debemos examinar este relato en detalle y tomarlo como advertencia para nosotros mismos y para nuestros hijos y parientes.

3) Un justo derrotado

Al leer 2 Pedro 2:6-9, descubrimos que Pedro favorece bastante a Lot. En el versículo 8, Pedro se refirió a él como un “justo” cuya “alma justa” fue oprimida por la conducta licenciosa de los inicuos de Sodoma. En el versículo 9 él describe a Lot como una persona piadosa. Por tanto, según el concepto de Pedro, Lot era justo y también piadoso. Nos puede resultar difícil creer eso porque el relato acerca de Lot en Génesis es muy negativo, pero lo debemos creer porque la Biblia así lo dice. Si usted se empecina en afirmar que Lot no era ni justo ni piadoso, entonces yo le preguntaría si usted lo es. ¿Es usted más justo y piadoso que él? En cierto sentido, Lot fue más justo y piadoso que muchos de nosotros. De todos modos, aunque él era salvo, justo y piadoso, era un justo derrotado.

a) Encarrilado pasivamente en el camino de Dios

Al considerar la historia de Lot, vemos que fue encarrilado por otros en el camino de Dios (11:31; 12:5), a saber, su abuelo y su tío. Su abuelo lo llevó de Ur de Caldea a Harán, y se detuvo en medio camino porque el abuelo no quiso seguir adelante. Cuando Dios se llevó al abuelo de Lot, Abraham, el tío, lo tomó consigo de Harán a Canaán. A los ojos de Dios, es bueno que los abuelos y los tíos encausen a sus nietos y sobrinos en el camino de Dios, pero dejarse llevar pasivamente por los demás no es lo ideal. Lot empezó con debilidad. No tuvo un principio activo y positivo en las cosas espirituales. Jóvenes, la pasividad en las cosas santas o en seguir al Señor no es lo ideal. Lot era justo y piadoso, pero fue derrotado porque tuvo un comienzo débil y pasivo. Su principio pasivo fue finalmente la causa de su derrota.

b) Dios nunca se le apareció

Lot nunca recibió una aparición de Dios. Al leer los versículos repetidas veces, no pude encontrar ni un solo indicio de que Dios se le hubiese aparecido. Dios y los dos ángeles visitaron a Abraham, pero Lot recibió la visita de dos ángeles solamente. ¿Significa eso que Dios no es justo y que hace acepción de personas? ¡Claro que no! Dios es justo y no hace acepción de personas. El no se le apareció a Lot ni se le reveló, porque Lot era pasivo, no lo buscaba activamente a El, y vivía en una ciudad inicua. Lot no siguió a Dios directamente sino de manera indirecta y no anduvo en el camino de Dios. Lot, a diferencia de Abraham, no tuvo una relación directa con Dios. Dios no hace acepción de personas, pero sí tiene en cuenta el comportamiento y observa si somos activos o pasivos al buscarle. Si usted lo busca, El se le aparecerá. Pero si no lo busca, El no desperdiciará Su tiempo. El hecho de que Dios no se le haya aparecido a Lot no fue cuestión de Dios, sino de Lot. Dios desea aparecérsele a usted, pero ¿está usted buscándole y andando en Su camino? ¿Tiene usted un corazón que busque positiva y activamente a Dios y que ande en Su camino? Si tal es el caso, Dios no le fallará. Sin lugar a dudas, El se le aparecerá a usted.

c) El nunca tomó la iniciativa
de seguir el camino de Dios

Lot nunca tomó la iniciativa de seguir el camino de Dios. No he podido encontrar ni un solo versículo donde se indique que Lot haya tomado alguna vez la iniciativa en esto. La Biblia revela que el abuelo de Lot lo llevó a Harán, pero no dice que Lot lo haya seguido. Hay una gran diferencia entre las dos cosas. Me preocupan bastante los jóvenes que se encuentran entre nosotros. Muchos de ellos están en la vida de iglesia porque alguien los trajo. No tomaron la iniciativa de entrar en la vida de iglesia. Al considerar los últimos cincuenta años, puedo testificar que aquellos que tomaron la iniciativa de entrar en la iglesia siguen firmes hoy. Pero los que no tomaron la iniciativa sino que tuvieron que ser encarrilados en el camino de la iglesia han caído gradualmente. Les puedo dar los nombres de centenares de personas con las cuales yo estaba íntimamente relacionado y que recibieron ayuda de mi ministerio, pero que fueron cayendo porque no tuvieron un comienzo sólido, pues no tomaron la iniciativa de seguir al Señor. Lot debió haber dicho a Abraham: “Tío Abraham, seguiré el camino de Dios, sea que tú lo tomes o no. Aunque soy más joven que tú, tomo la iniciativa de seguir a Dios y te pido que me sigas”. Decir eso no es una muestra de orgullo, sino una cualidad; es ser activo.

d) Su relación con Dios
era afectada por otros

La relación de Lot con Dios era afectada por otros (13:1). Cuando los demás estaban alentados, él estaba alentado; cuando estaban desanimados, él se desanimaba. Lot parecía un pedazo de madera flotante. Cuando su líder espiritual descendió a Egipto, él lo siguió allí. El estaba bajo la influencia de los demás. Cuando Abraham bajó al sur, hacia Egipto y el mundo, Lot debió separarse de él y decirle: “Abraham, si vas hacia abajo, yo iré hacia arriba”. Pero no vemos esa tendencia en la vida de Lot. Me preocupa el hecho de que en la vida de iglesia hoy en día exista esta clase de madera flotante. ¿Se encuentra su relación con Dios bajo la aparición directa de El o bajo la influencia de otros? No piense que Lot se mudó repentinamente a Sodoma. No, aquello se desarrolló gradualmente a partir de un comienzo débil. Si usted, al leer este mensaje, cree que no ha tenido un principio firme, cobre ánimo pues todavía no es demasiado tarde para echar un fundamento firme.

e) Dejó la influencia espiritual de los demás
por los bienes materiales

Lot abandonó la influencia espiritual de los demás por los bienes materiales (13:5-13). Cuando sólo existía la influencia espiritual, Lot se mantuvo debajo de ella. Pero cuando tuvo que elegir entre la influencia espiritual y los bienes materiales, él escogió éstos. En principio sucede lo mismo hoy en día. El sustento material, es decir, la mundanalidad, constituye una prueba para aquellos que siguen la espiritualidad de otros. Así como Lot, pueden ser justos y escoger el sustento material.
La Biblia no indica que en la contienda entre Lot y Abraham en el capítulo trece, Abraham estuviese equivocado. No obstante, creo que Lot se sintió herido en lo más recóndito. Quisiera aprovechar esto para dirigirme a los hermanos que están al frente entre nosotros. El trato entre hermanos es un asunto muy difícil. Abraham no hizo nada malo al tratar a Lot; sin embargo, por haber resuelto el problema de Lot, éste jamás volvió a él. Abraham nunca olvidó a Lot. Cuando se enteró de que Lot fue capturado por Quedorlaomer, peleó contra los reyes y rescató a Lot. Cuando Abraham supo que Dios estaba a punto de destruir a Sodoma, intercedió por Lot. En Génesis 19:27 y 28, Abraham madrugó para mirar hacia Sodoma y Gomorra porque estaba muy preocupado por Lot. Pero Lot, herido en sus sentimientos, no quiso regresar a Abraham, y posiblemente dijo algo así: “No tengo nada que ver contigo. Me sacaste del cautiverio, pero nunca regresaré a ti”. Cuando Lot fue librado de la ciudad de Sodoma, no pensó en la posibilidad de volver a Abraham. Si hubiese regresado, su vida no habría conocido un final tan lamentable.
Siento la carga de que los hermanos y hermanas jóvenes sean conscientes del peligro de contender con la generación anterior en el Señor y abandonarla. En mi niñez acostumbraba apartarme de mi madre durante varios días cuando ella me reprendía. Yo estaba equivocado y sabía que ella me había reprendido con amor, pero me negaba a mirarla a la cara simplemente porque ella me había reprendido. Vemos el mismo principio en la vida de iglesia. Aunque algunos santos nos aman, no nos gusta que nos reprendan. He aprendido que el reprender a otros crea enemistad. Hablé con franqueza y en amor a algunos hermanos, pero mi franqueza los ofendió. Quizás ésta haya sido la razón por la cual Lot no quiso volver a Abraham. En ninguna parte de la Palabra vemos que Lot haya agradecido a Abraham por haberlo librado del cautiverio. Tal vez no quiso olvidarse de sus sentimientos heridos ni humillarse. No deberíamos aferrarnos a esos sentimientos humanos. Nosotros, a diferencia de Lot, debemos humillarnos, estar dispuestos a quedar mal, volver a Abraham y permanecer con él. Cuanto más pronto y con más frecuencia hagamos eso, mejor.

f) Cayó en una situación perversa
y pecaminosa delante de Dios

Lot cayó en una situación perversa y pecaminosa delante de Dios (13:11-12). Cuando usted abandona la fuente de la influencia espiritual, va automáticamente hacia abajo, nunca hacia arriba. Jamás deseche la influencia espiritual apropiada, pues ella constituye su protección. Si usted la abandona, perderá su protección, y como Lot, irá hacia abajo a Sodoma. Lot sabía que Sodoma era perversa a los ojos de Dios, pero a pesar de eso, fue finalmente a ese lugar maligno y allí se estableció.
Ur de Caldea era un lugar de ídolos, Egipto era un lugar donde abundaban las riquezas y placeres mundanos, y Sodoma era una ciudad donde imperaba el pecado. Estos tres lugares forman un perímetro triangular dentro del cual se hallaba la tierra de Canaán. Los que hemos sido llamados por Dios vivimos dentro de este triángulo y debemos tener cuidado si no queremos caer en la ciudad de los ídolos, ni bajar al lugar de placeres mundanos, ni mudarnos a la ciudad de pecado. Lot permaneció lejos de la tierra de los ídolos y del lugar de placeres mundanos, pero se dejó arrastrar, como un trozo de madera flotante, hacia la ciudad de pecado.

g) Fue amonestado providencialmente
al ser capturado

Lot fue providencialmente amonestado al ser capturado (14:11-12). Dios tuvo misericordia de él, pues no permitió que viviera en paz en Sodoma. Como advertencia y disciplina, Dios provocó la captura de Lot.

h) Fue rescatado por el vencedor del Señor,
pero eso no le ayudó a volver al camino de Dios

Lot fue rescatado del cautiverio por el vencedor del Señor, pero eso no le ayudó a volver al camino de Dios (14:12-16). Durante mucho tiempo me intrigó el hecho de que Lot no volviese al camino de Dios. Quizás haya sido terco. No se imagine que la gente pasiva es sumisa. Casi todas las personas pasivas son rebeldes. Lot no aprendió la lección ni regresó al camino de Dios.

i) Volvió a vivir en la ciudad inicua
que fue condenada por Dios
y que había de ser destruida por el juicio de Dios

Lot volvió a vivir en la ciudad inicua que Dios había condenado y que había de ser destruida por el juicio de Dios (19:1-13). Lot no fue allí a visitar, sino a establecerse. Cuando los dos ángeles llegaron para ejecutar el juicio de Dios sobre Sodoma, Lot estaba sentado a la puerta de la ciudad, en contraste con Abraham, quien estaba sentado a la entrada de su tienda. Según la antigua costumbre, todo aquel que se sentaba a la puerta de la ciudad era uno de los ancianos, pues sólo ellos tenían el privilegio de sentarse allí. ¡Lot llegó a ser un líder de Sodoma! Supongamos que el Señor o Sus ángeles tuviesen que visitarle a usted. ¿Dónde lo encontrarían, sentado a la entrada de su tienda o a la puerta del mundo inicuo? El lugar donde usted esté sentado determina si el Señor se le presentará o no.
Los ángeles se negaron a entrar en la casa de Lot (19:2). Compare eso con la visita que el Señor y los ángeles hicieron a Abraham en el capítulo anterior. Cuando Abraham los invitó a quedarse, aceptaron inmediatamente. Pero los dos ángeles no querían entrar en la casa de Lot para posar allí, porque estaba en una ciudad muy inicua. Lot insistió mucho en que se quedasen, y entonces entraron y posaron con él (19:3).
Mientras los ángeles permanecían en la casa de Lot, los sodomitas vinieron de todas partes de la ciudad para satisfacer sus lujurias sodomitas (19:4-11). Sodomita significa homosexual. Pablo habla de ellos en Romanos 1:24 y 27. En la actualidad hay muchos sodomitas y se expresan muchas de sus concupiscencias. Los sodomitas parecen carecer de espíritu; son semejantes a animales salvajes.
Lot estaba dispuesto a sacrificar hasta sus dos hijas para satisfacer los apetitos de los sodomitas (19:7-9). El jamás debió ceder a eso, ni siquiera bajo amenazas. Esto demuestra que el sentido moral de Lot se había corrompido. Usemos el olor del ajo como ejemplo de esto. Si tuviéramos que comer ajo todo el día, nuestro olfato finalmente quedaría insensibilizado al ajo. Si alguien con un olfato fresco estuviese en medio de personas que han comido ajo, inmediatamente notaría el olor. Lot y sus hijos permanecieron en el cuarto de ajo, la ciudad de Sodoma, durante años, y su sentido moral se estropeó. Lot pensó sacrificar a sus hijas vírgenes para salvar a sus dos huéspedes. ¡Cómo pudo concebir semejante cosa! El era un hombre justo, pero había perdido su sentido moral y su pudor.
Los ángeles enfrentaron esta situación de iniquidad al herir a los sodomitas con ceguera (19:11), lo cual indica que todos los hombres de Sodoma eran ciegos y estaban en tinieblas. Todos los sodomitas están ciegos. ¿Cómo podría un hombre ser un sodomita si no estuviese ciego? Esto muestra que el pecado ciega a la gente.

j) Sus hijos se corrompieron

Los hijos de Lot se corrompieron al vivir en la ciudad inicua. En Génesis 19:12 lo dicho por los ángeles indica que Lot tal vez haya tenido hijos además de sus hijas. En el capítulo dieciocho, Abraham quizás haya considerado que la familia de Lot se componía de por lo menos diez personas. Los ángeles le dijeron a Lot: “¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar; porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo” (19:12-13). Lot tuvo que decir a sus yernos y a sus hijos que Dios iba a juzgar a esa ciudad. No obstante, cuando Lot les predicó el evangelio, algunos no creyeron la palabra del Señor, y pensaron que no hablaba en serio. El versículo 14 dice: “Salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba”.
Otros hijos de Lot no tenían el menor sentido moral (19:30-35). ¡Consideren lo que hicieron sus hijas después de escaparse de la ciudad! Después de escaparse de Sodoma, Lot y sus hijas todavía tenían vino consigo (19:32). En la cueva donde estaban ¿cómo podrían tener vino si no lo hubieran traído consigo? ¡Cuán embotados estaban por la situación pecaminosa de Sodoma! Cuando visité a algunos santos en Las Vegas en 1963, ellos justificaban su estancia en esa ciudad diciendo: “No hay nada malo en que vivamos en esta ciudad de juegos de azar, porque estamos aquí como un testimonio para el Señor”. No discutí con ellos, pero en mi interior pensé: “Si ustedes se quedan aquí algunos años, sus hijos no tendrán ninguna conciencia de la iniquidad que encubren los juegos de azar”. Hoy muchos jóvenes han sido embotados. Fíjense en la manera de vestirse; no tienen ningún sentido de la moral ni les da vergüenza. A menudo cuando estoy en la calle tengo que cerrar los ojos. Las jóvenes que no tienen un sentido del pudor se hallan sin protección. En todo el mundo el pudor y la moral se han estropeado. Los jóvenes han perdido su sensibilidad por haber sido criados en un ambiente pecaminoso. No obstante, si entran en la vida de iglesia y permanecen en su ambiente puro durante algunos meses, nunca volverán al mundo pecaminoso. No resistirían su desagradable olor.
Vivimos en una era maligna y necesitamos ser protegidos de ella. Nuestra familia e hijos deben ser salvaguardados. Todos debemos escaparnos de Sodoma y cerrar nuestras puertas a su influencia maligna. De no ser así, nuestros descendientes serán corrompidos. ¿Cómo pudieron Lot y sus hijas actuar como lo hicieron después de la destrucción de Sodoma? ¡Porque su sentido moral había caído muy bajo! Si permanecemos en el aire fresco, oleremos inmediatamente la fetidez de la inmoralidad. Pero si no discernimos el hedor, eso significa que nuestro sentido de la moral se ha corrompido.

k) El mismo se salvó a duras penas
por medio de la intercesión del vencedor

Lot mismo apenas logró ser salvo por la intercesión del vencedor (19:15-25, 29). Aun después de que los ángeles le informaran a Lot que Sodoma iba a ser destruida, él permaneció allí. No estaba dispuesto a escapar de la ciudad, pero los ángeles lo asieron de su mano y lo sacaron de allí. Leamos el versículo 16: “Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad”. Lot no fue fiel, pero el Señor tuvo misericordia de él y lo sacó de Sodoma como un tizón arrebatado del fuego.

l) Su esposa fue librada de la destrucción,
pero se convirtió en columna de sal

La esposa de Lot fue librada de la destrucción, pero se convirtió en una columna de sal (19:15-17, 26; Lc. 17:32). La sal es útil en su forma granulada. Sin embargo, cuando la sal se convierte en una masa sólida, no sirve para nada. El hecho de que la esposa de Lot se hubiera convertido en una columna de sal significa que había perdido toda su utilidad para Dios y se había convertido en una señal de vergüenza. El cristianismo actual ayuda a la gente a ocuparse solamente en el asunto de la salvación y la perdición. Pero la Biblia revela que aparte de la salvación y la perdición, aún queda por resolverse el asunto de si hemos de entrar en la gloria o sufrir vergüenza. La esposa de Lot no pereció; fue librada de la destrucción. No obstante, llegó a ser una vergüenza. Es por eso que el Señor dijo en Lucas 17:32: “Acordaos de la mujer de Lot”, amonestándonos que aunque ya seamos salvos, todavía podríamos sufrir vergüenza como la esposa de Lot, cuando el Señor vuelva. Somos salvos, pero es posible que seamos avergonzados cuando vuelva el Señor (1 Jn. 2:28).
En Lucas 17:28-33 el Señor nos advierte que no debemos mirar atrás. ¿Por qué miró atrás la esposa de Lot? Porque algunos de sus hijos, especialmente sus hijas, todavía estaban en Sodoma y porque allí había dejado su casa y sus vestidos. Si usted lee Génesis 19 detenidamente, verá que ella iba caminando detrás de Lot. Como pareja, debían caminar juntos; ella no debió haberse quedado atrás de su marido. Sin embargo, al estar detrás de él, miró atrás y se convirtió en una columna de sal. Miró atrás al lugar en que le agradaba vivir y se convirtió en una señal de vergüenza para que nos sirva de advertencia. No se trata simplemente de una historia ni de una doctrina. Con eso vemos que además del tema de la salvación, tenemos el asunto de que es posible ser avergonzados. En el día del juicio, ¿será usted partícipe de la gloria o de la vergüenza? No sufriremos perdición, pues nuestra salvación está asegurada. Sin embargo, como lo indica este ejemplo con el cual se nos amonesta, podríamos ser avergonzados.

m) Su vida produjo a los moabitas
y a los amonitas

La vida de Lot produjo a los moabitas y a los amonitas (hijos de Ben-ammi), quienes fueron rechazados por Dios hasta su décima generación (19:36-38; Dt. 23:3). ¡Qué fin tan lamentable tuvo Lot! El no produjo un Isaac sino moabitas y amonitas, que fueron rechazados por Dios. En la historia de Lot, vemos el relato de un justo derrotado. Junto con el relato blanco de Abraham el victorioso, descubrimos el relato oscuro del derrotado Lot. El relato de la vida de Lot debe servirnos de amonestación.

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