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sábado, 15 de octubre de 2011

APOCALIPSIS: La Ecomomía de Dios en los Sellos, las Trompetas y las Copas.

Bajo la etiqueta "APOCALIPSIS-Estudio-Vida-W. Lee", iremos publicando porciones esclarecedoras del Estudio-Vida de Witness Lee sobre pasajes oscuros y/o difíciles del libro Apocalipsis, sobre los cuales la cristiandad o no ha recibido luz o no, al menos, luz suficiente. El hermano Lee abunda en los estudios al respecto  de Watchmen Nee (publicados en España por CLIE en el libro "Ven, Señor Jesús") complementando, profundizando, matizando y a veces corrigiendo, según su revelación personal.
En el enlace a pie de página de LSM pueden encontrar el estudio-vida completo. Bendiciones en nuestro precioso Señor Jesucristo.

La economía de Dios
es universal y eterna

El contenido del Apocalipsis también incluye la economía de Dios. La economía de Dios es Su administración universal y eterna. En el libro de Apocalipsis vemos la administración universal y eterna de Dios, la cual llevará a cabo Su economía. Desde el punto de vista del espacio, Su administración es universal, y en cuanto al tiempo, es eterna.

1. Los siete sellos

En la administración de Dios, el primer grupo de componentes es los siete sellos. Un sello indica algo que está cerrado, que es secreto y que no está abierto al público. Los primeros cuatro sellos abarcan la historia del mundo desde la ascensión de Cristo hasta el final de esta era (6:1-8). Dicha historia es abarcada en su totalidad, aunque brevemente, en los cuatro sellos. Con la apertura de estos sellos vemos cuatro caballos, cada uno de los cuales tiene un jinete. El jinete del primer caballo es la predicación del evangelio; el del segundo caballo es la guerra; el que monta en el tercer caballo es el hambre, y el cuarto jinete es la muerte. De manera que en los primeros cuatro sellos tenemos el evangelio, la guerra, el hambre y la muerte. Si usted conoce la historia del mundo, se dará cuenta de que ésta ha sido la situación reinante en estos veinte siglos. Desde la ascensión de Cristo, el evangelio ha sido predicado. A lo largo de los siglos, juntamente con la predicación del evangelio ha habido guerra. Desde que el Imperio Romano envió sus ejércitos a destruir la ciudad de Jerusalén en el año 70 después de Cristo, la guerra ha sido intensificada siglo tras siglo. En el comienzo de este siglo tuvimos la primera guerra mundial, y después de ésta hubo otra más intensa, la segunda guerra mundial. La guerra siempre causa hambre, y el hambre causa la muerte. Estos cuatro caballos son el contenido de los primeros cuatro sellos.
El quinto sello consta del clamor de los santos que murieron como mártires (6:9-11). Esto ocurrirá al final de esta era y casi al comienzo de la gran tribulación. A lo largo de los siglos muchos santos han muerto como mártires debido a la predicación del evangelio. Casi al final de esta era esos santos clamarán a Dios pidiendo venganza.
El sexto sello, que se abrirá justo antes de la gran tribulación, constituye el gran terremoto que sacudirá la tierra y el cielo (6:12-17). Cuando se abra el sexto sello, habrá un gran terremoto (6:12), el cual será una advertencia para los moradores de la tierra. Algunos hombres perversos dicen: “¿Quién es Dios? ¡Nosotros somos Dios!” Aunque ellos digan que son Dios, cuando el verdadero Dios venga y sacuda la morada donde habitan, entonces sabrán quién es Dios. He conocido algunas personas que han polemizado conmigo diciendo: “Señor Lee, usted predica sobre Dios. ¿No sabe usted que nosotros somos Dios?” Les contesto: “Veamos quién es Dios. Aunque Dios tiene cierta tolerancia, ésta es limitada. Un día usted va a agotar la paciencia de Dios, y El con Su dedo pequeño sacudirá la tierra. Entonces usted sabrá quién es Dios”. Antes de que comience la gran tribulación, Dios va a enviar una advertencia a todos los moradores de la tierra para que recuerden que hay un Dios. Cuando se abra el sexto sello, Dios no solamente conmoverá la tierra sino también los cielos. En Apocalipsis 6:12, 13 leemos: “Hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como saco hecho de crin, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera arroja sus higos verdes cuando es sacudida por un fuerte viento”. En ese entonces, la tierra ya no será un lugar reposado donde los hombres perversos puedan jactarse.
El sello más difícil de entender es el séptimo. El séptimo sello, el cual se extenderá por la eternidad, consta de siete trompetas. No confundan los siete sellos con las siete trompetas. Los sellos son abiertos en secreto, pero las trompetas se tocan en público. Cuando usted sella algo, lo vuelve secreto y privado, pero cuando toca una trompeta, lo hace en público.

2. Las siete trompetas,
el contenido del séptimo sello

Las siete trompetas son el contenido del séptimo sello. En las primeras cuatro trompetas viene juicio sobre la tierra, el mar, los ríos, el sol, la luna y las estrellas, (8:7-12). Como resultado de los juicios de las primeras cuatro trompetas, la tierra dejará de ser un lugar apropiado para la subsistencia del hombre. La quinta trompeta, que es el primer ay de juicio para el hombre, marcará el principio de la gran tribulación (8:13—9:11). Como veremos, la gran tribulación será terrible. La sexta trompeta, que es el segundo ay y que trae más juicio sobre el hombre, es parte de la gran tribulación (9:12-21). La séptima trompeta es bastante complicada. Consta del reino eterno de Cristo, el tercer ay, que comprende las siete copas, el juicio de los muertos, la recompensa de los santos y de los que temen a Dios, y la eliminación de los que destruyen la tierra (11:14-18). El tercer ay, que es el segundo componente de la séptima trompeta, será la conclusión de la gran tribulación. Después de esto, serán recompensados los profetas, los santos y los que temen el nombre de Dios. A través de las generaciones, han surgido estas tres clases de personas. La mayoría de los profetas proceden del Antiguo Testamento, la mayoría de los santos vienen del Nuevo Testamento, y los que temen el nombre de Dios surgirán durante la gran tribulación. La séptima trompeta incluye la recompensa que el Señor dará a estas tres clases de personas. La séptima trompeta también comprende el juicio de los muertos y la eliminación de los que destruyen la tierra. Los que destruyen la tierra son Satanás, el anticristo, el falso profeta y todos los que los siguen. Por lo tanto, la séptima trompeta abarca el período que va desde que termina la tribulación hasta la eternidad.

3. Las siete copas

Las siete copas, que son parte del contenido negativo de la séptima trompeta, las plagas de la ira de Dios derramada sobre los hombres, traerán la culminación de la gran tribulación (15:1, 6-8; 16:1-21). Las siete copas, igual que los siete sellos y las siete trompetas, están compuestas de un grupo de los primeros cuatro, y de otro que comprende el quinto, el sexto y el séptimo. Este agrupamiento es muy significativo. Indudablemente el escritor del Apocalipsis tiene que haber sido Dios. ¿Quién mas habría tenido la sabiduría para escribirlo? Si este libro fue escrito según lo que se imaginó Juan, entonces Juan tiene que ser Dios. El libro de Apocalipsis está redactado de una manera maravillosa.



http://www.librosdelministerio.org/books.cfm?id=%24%25X%3C%2CX%20%20%20%0A

jueves, 13 de octubre de 2011

LIBROS DE WITNESS LEE



WIKIPEDIA: Biografía, etc.
http://es.wikipedia.org/wiki/Witness_Lee

LIBROS:






Mucho más:



LIBROS DE WATCHMAN NEE (Nee Too Seng)



















El no me engendró en Cristo, pero es mi padre espiritual, mi primera y más importante 'nodriza' en el Señor. Le amo profundamente y de cuando en cuando le pido a nuestro Padre y Dios que me le dé un abrazo fuerte, entre tanto que yo voy para allá.


WIKIPEDIA: Biografía, etc.

LIBROS:



























(TRANSFORMADOS A SU SEMEJANZA)











Mucho más en:


lunes, 10 de octubre de 2011

¿LA SALVACIÓN SE PUEDE PERDER? Artículos sobre el verdadero concepto bíblico de la Salvación.





EN RESPUESTA A UN HERMANO:

Querido hermano en nuestro precioso Señor Jesucristo,

Estoy suscrito a su blog desde hace un tiempo y he publicado en el mío alguno de sus artículos. Me complace grandemente ver en usted a uno de los pocos hermanos en Cristo que no duerme con Jonás en la bodega del barco, en estos días finales del cautiverio babilónico de la Iglesia; es decir, un hijo de Isacar (1 Crónicas 12:32).

Le ruego revise alguno de éstos artículos que arrojan luz en cuanto al tópico de la salvación; al verdadero concepto bíblico, que discierne entre la salvación del espíritu, del alma y del cuerpo; algo de lo que la Biblia habla con claridad y que sin embargo aún la inmensa mayoría de nuestros hermanos evangélicos no han alcanzado a vislumbrar, ni siquiera en éstos tiempos de la Restauración de todas las Cosas.

Un abrazo en nuestro Cristo,

Ver en el blog: txemarmesto.blogspot.com ; los siguientes artículos:
http://txemarmesto.blogspot.com/2011/08/calvinistas-o-arminianos-versus.html
http://txemarmesto.blogspot.com/2010/11/ungido-para-la-sepultura-de-oruga.html
http://txemarmesto.blogspot.com/2011/08/las-tres-etapas-de-la-plena-salvacion.html
http://txemarmesto.blogspot.com/2011/02/requisito-para-entrar-al-reino-de-los.html
http://txemarmesto.blogspot.com/2011/02/recompensa-de-mil-anos-o-disciplina.html
http://txemarmesto.blogspot.com/2011/01/un-nacido-de-nuevo-en-la-gehenna-si.html
http://txemarmesto.blogspot.com/2010/12/la-primogenitura-orar-gobernar-y-reinar.html
http://txemarmesto.blogspot.com/2011/01/dos-pasos-en-la-reconciliacion-con-dios.html

Véase también en el blog "El Teologiyo" el artículo y los comentarios:
http://elteologillo.wordpress.com/2012/08/04/puede-un-cristiano-perder-la-salvacion/#comment-790

sábado, 1 de octubre de 2011

CRONOLOGÍA DEL DÍA DEL SEÑOR, DEL APOCALIPSIS AL TRONO BLANCO; notas de la Versión Recobro



NOTA AL VERSÍCULO 2ª Pe. 3:12 EN LA VERSIÓN RECOBRO 

... esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! (2ª Pe. 3:12).

El día de Dios es el día del Señor (v. 10) y para los hijos de Israel en el Antiguo Testamento el día del Señor es el día de Jahweh (Is. 2:12; Jl.1:15; 2:11, 31; 3:14; Am. 5:18, 20; Abd. 15; Sof. 1:7, 14, 18; 2:2-3; Zac. 14:1; Mal. 4:1, 5). En tales expresiones, día se usa principalmente en el sentido de juicio para una disciplina gubernamental. 

El tiempo anterior a la venida del Señor es el día del hombre, en el cual el hombre juzga hasta que el Señor venga (1ª Co. 4:3-5). Luego vendrá el día del Señor el cual empezará con Su Parusía (Su presencia, Mt. 24:3 y la nota 3) con todos Sus juicios, y terminará con el juicio sobre los hombres y los demonios, y probablemente también los ángeles caídos, en el Gran Trono Blanco (Ap. 20:11-15 y las notas).

La Parusía (la presencia) del Señor comenzará cuando los santos vencedores sean arrebatados al Trono de Dios en los cielos antes de la Gran Tribulación de tres años y medio (Ap. 12:5-6; 14:1). 

Luego todas las calamidades sobrenaturales contenidas en el sexto sello y en las cuatro primeras trompetas serán repartidas para castigar la Tierra y lo que en ella hay, así como los cielos y sus cuerpos celestes (Ap. 6:12-17; 8:7-12). Esto será el comienzo de la Gran Tribulación, que constará principalmente de los ayes de las últimas tres trompetas, incluyendo las plagas de las siete copas, y durará tres años y medio (Mt. 24:21-22, 29; Ap. 8:13-9:21; 11:14; 15:5-16:21). Este será un tiempo de prueba para los habitantes de toda la tierra (Ap. 3:10), incluyendo los judíos (Is. 2:12; Zac. 14:1-2; Mal. 4:1, 5; Jl. 1:15-20; 2:1, 11, 31) y los creyentes en Cristo que hayan quedado en la Gran Tribulación (Ap. 12:17). 
Al final de la Gran Tribulación, continuará la Parusía (la presencia), ahora en su fase en el aire, con la venida de Cristo junto con todos los vencedores (Ap. 10:1), y los santos muertos serán resucitados y arrebatados al aire junto con la mayoría de los creyentes que estén viviendo (quienes habrán pasado por la Gran Tribulación), para reunirse con el Señor en el aire (1ª Co. 15:52;  1ª Ts. 4:16-17; Ap. 14:14-16). Después de esto el Señor juzgará a todos los creyentes en su Tribunal en el aire (2ª Co. 5:10).
Luego el Señor realizará Su Banquete de Bodas con los santos vencedores (de ambos arrebatamientos: al trono y al aire) (Ap. 19:7-89.
Inmediatamente después el Señor y Su Novia de vencedores, quienes son Su Ejército, bajarán a la Tierra (Zac. 14:4-5; Jud. 14; 1ª Ts. 3:13) para pelear contra el anticristo y su ejército y derrotarlo; ellos capturarán al anticristo y a su falso profeta y los arrojarán vivos al Lago de Fuego (Ap. 19:11-21). Por ese tiempo Babilonia la Grande será destruida (Ap. 17:1-19:3). Al mismo tiempo el Señor librará, reunirá y restaurará a los hijos de Israel (Zac. 12:2-14; Ro. 11:26; Mt. 24:31; Hch. 1:6).
Luego Satanás será atado y arrojado al Abismo, el pozo sin fondo (Ap. 20:1-3).
Entonces el Señor juzgará a las Naciones (a los incrédulos que hayan quedado vivos sobre la tierra, Mt. 25:31-46; Jl. 3:2).
Después de esto vendrá el Reino Milenario (Ap. 20:4-6).
Pasados los mil años Satanás será desatado del Abismo e instigará a ciertas naciones, Gog y Magog, al norte del hemisferio oriental, para que lleven a cabo la última rebelión contra Dios. Ellos serán vencidos y quemados y el diablo engañador será arrojado al Lago de Fuego (Ap. 20:7-10).
Luego los cielos y la tierra serán totalmente purificados al ser quemados (vs. 7-10). 
Entonces vendrá el Juicio Final sobre los hombres (los muertos sin Cristo) y los demonios, y probablemente también sobre los ángeles caídos (2:4 y la nota 4), en el Gran Trono Blanco (Ap. 20:11-15). Con todo esto y los juicios anteriormente dichos del día del Señor, Dios habrá ejecutado Su juicio final sobre su antigua creación en Su gobierno universal, para poner fin a Su antiguo universo.
Entonces empezará el Universo Nuevo compuesto del Cielo Nuevo y de la Tierra Nueva (Ap. 21:1), en el cual no habrá más juicio relacionado con el juicio de Dios, porque no habrá allí ninguna injusticia. 

Por lo tanto, sin contar los mil años , el día del Señor será muy corto; es probable que no dure más de siete años. Esta será la parte principal de la última semana (siete años) de las setenta de Dn. 9:24-27.


Conforme a las Escrituras no se puede considerar el día de Dios y el día del Señor como dos días diferentes: que el día del Señor termina con el Reino Milenario, y que el día de Dios empieza cuando son quemados los cielos y la tierra, después de lo cual viene el juicio del Gran Trono Blanco. En realidad, dado que el juicio del Gran Trono Blanco será ejecutado por el Señor Jesús (Hch. 10:42; 17:31; 2ª Tim.4:1), también será efectuado en el día del Señor. Dios no juzga a nadie; el ha dado todo el juicio al Señor (Jn. 5:22).