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domingo, 16 de septiembre de 2012

¿CÓMO NOS APROPIAMOS DE SU RESURRECCIÓN Y VIDA NUEVA? (D. Wilkerson)



FRIDAY, AUGUST 10, 2012
NUESTRA CRISIS ANTE LA CRUZ
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]
¿Cómo obtenemos la victoria de Jesús en nuestras vidas? ¿Cómo nos apropiamos de Su resurrección y vida nueva?

Primero, déjeme preguntarle: ¿Cómo sabe usted que es salvo? Por supuesto, es por fe. El conocimiento de nuestra salvación viene únicamente por fe en la Palabra de Dios. De la misma manera, nosotros debemos tomar la cruz, abrazarla y recibir victoria por fe en el poder existente en la sangre derramada por Jesús (*). Nosotros debemos admitir, “Dios, yo no tengo poder. Yo no cuento con la habilidad para librarme o para crucificarme a mí mismo, o ningún poder sobre el pecado. Rindo todos mis propios esfuerzos para morir al pecado”.

Por fe, nosotros “en Cristo” - debemos disfrutar de los todos los beneficios que Él ha alcanzado. Usted observa cómo desde el mismo momento en que nacimos de nuevo, nosotros hemos estado en Cristo, y esto significa que nosotros entramos en todo aquéllo que le sucedió a Él. Esto incluye Sus victorias así como Su crucifixión. Si nosotros estamos de acuerdo con la Palabra de Dios acerca de que nuestros pecados son malvados en exceso, entonces debemos estar de acuerdo con las buenas cosas que la cruz ofrece. Éstas son nuestras, porque Jesús las obtuvo para nosotros.

La Palabra de Dios dice que una vez que nosotros abrazamos la Cruz somos crucificados en Cristo y resucitados con Él en una nueva vida. ¡Somos hechos libres! Podemos ofrecer nuestros cuerpos al servicio del Señor y ofrecer nuestros miembros como instrumentos de rectitud.

En ciertos momentos usted puede tropezar debido a incredulidad, pero usted puede agarrarse de la verdad que dice que al final la victoria es suya porque usted clamó, “Señor, yo voy a confiar en Ti hasta que la victoria llegue”.

Yo le agradezco a Dios por la Cruz de Cristo y le agradezco por Sus crisis. Por experiencia sé que la mejor “predicación sobre gracia” en el mundo es el predicar sobre la Cruz. ¿Ha traído usted su crisis ante la Cruz? ¿Qué tal sobre aquélla atadura de la cual usted desea ser liberado?

Hay liberación para usted hoy, pero ésta no vendrá hasta que usted se postre delante de Jesús y traiga su crisis frente a Su Cruz. Ahí usted deberá estar de acuerdo con Su palabra: “Yo no puedo continuar más en mi pecado, no por una hora más. ¡Dios, te lo traigo a ti hoy!"

(*) Claramente esto es así, pero añadimos desde este blog, que esta fe solo viene cuando vemos (revelación) que ya morimos con Cristo cuando él murió. Debemos pues orar, no por la liberación del pecado o de la carne, sino porque nuestros ojos sean abiertos a dicho hecho histórico objetivo. Esta revelación hará posible nuestra apropiación subjetiva del mismo. Dios, en Su tiempo, nos abrirá los ojos y ¡VEREMOS!

miércoles, 1 de agosto de 2012

HABITANDO EN LA MISERICORDIA DE DIOS (David Wilkerson)



David Wilkerson Today
WEDNESDAY, AUGUST 1, 2012
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]
Amado, este mensaje no es para atacarlo o sermonearlo. Por el contrario, yo creo tener para usted una palabra de esperanza. Permítame explicarle por qué le ha de resultar difícil ser el cristiano amable, con gracia y misericordia que usted desea ser.

Nosotros podemos encontrar la clave en el Salmo 119. Aquí el salmista hace una afirmación poderosa: “Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo". (Salmo 119:76). En este pasaje el significado es: “Señor, Tu Palabra me dice que yo soy consolado al saber que Tú eres misericordioso y lleno de compasión para conmigo. Déjame encontrar consuelo en esta gran verdad.”

Si usted busca en la concordancia bíblica las palabras “misericordioso” y “misericordia,” usted podrá encontrar miles de referencias. La Palabra de Dios nos abruma con numerosas promesas acerca de Su maravillosa gracia, su bondad y compasión. Él quiere impregnar en nosotros el conocimiento de que Él es misericordioso, piadoso, tardo para la ira respecto a nuestras fallas, debilidades y tentaciones“Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira y grande en misericordia.” (Salmo 103:8).

Todas las promesas de misericordia de parte de Dios nos son dadas para consolarnos durante nuestras pruebas. Cuando le fallamos a Dios, nosotros pensamos que Él está enojado con nosotros, que está listo para juzgarnos. Pero en su lugar, Él quiere que nosotros sepamos, “Yo te sacaré adelante. Simplemente arrepiéntete. Yo no estoy enojado contigo. Yo soy misericordioso, lleno de gracia y amor para contigo. Encuentra consuelo en esto.” Es reconfortante saber que Su misericordia nunca nos abandonará. Cuán reconfortante es saber que cuando nosotros pecamos o fallamos, Su amor hacia nosotros crece aún más fuerte.

A menos de que nosotros encontremos consuelo en la misericordia que Dios nos muestra, no podremos ofrecer la misericordia que ofrece consuelo a los demás. Solamente cuando nosotros experimentamos la absoluta misericordia de Dios entonces habrá un flujo de misericordia hacia todos los que nos rodean. ¡Nosotros llegamos a ser personas misericordiosas porque nosotros mismos estamos habitando en la misericordia de Dios! 

MI ESPÍRITU CRÍTICO Y MI FALTA DE MISERICORDIA (David Wilkerson)


David Wilkerson Today
TUESDAY, JULY 31, 2012
NUNCA OLVIDE LO QUE ÉL HA HECHO POR USTED
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]
Jesús presentó una parábola acerca de un siervo a quien le había sido perdonada su deuda. (Mateo 18:23-35). Este hombre encontró gracia y misericordia ante su maestro, pero él dio por sentada dicha gracia y misericordia. Inmediatamente tras ser perdonado, él partió y empezó a ahorcar a un hombre que le debía una cantidad insignificante y le demandó, “¡Págame lo que me debes!” Cuando el deudor le pidió misericordia, el hombre se rehusó y el deudor fue encarcelado.

¿Por qué este hombre fue tan crítico? ¿Por qué le faltó misericordia? Esto sucedió porque él no consideró su propia falta de valor. Él no comprendió cuán desesperanzadora y llena de pecado era su vida. Él no tomó en cuenta el peligro en que había estado, lo cercano que se había encontrado a la muerte antes de que le fuera otorgada misericordia. Cuando el maestro supo de la falta de misericordia de este hombre a su deudor, él lo encarceló de por vida.

Mientras trabajaba en este mensaje, el Señor me detuvo y dijo, “David, olvida tu mensaje ahora mismo. Yo quiero hablarte acerca de tu espíritu crítico y de tu falta de misericordia.”

Yo pensé, “¿Yo, Señor? Yo soy uno de los predicadores más misericordiosos en América.” Pero Él empezó a mostrarme todas las cosas que yo les había compartido a predicadores jóvenes, cosas que habían sido dichas fuertemente. Entonces Él me recordó todas las cosas insensibles que yo le he dicho a la gente que me ha fallado y cómo me he dado por vencido con ciertas personas.

Ese momento me fatigó. Lloré delante del Señor. Cuando le pregunté a Dios cómo pudo haber sucedido esto, Él contestó, “Tú has olvidado todo lo que yo he hecho por ti, la increíble misericordia que yo te he otorgado. ¿Cuántas veces yo te saqué de algo que te pudo haber destruído? Tú no estarías aquí sin Mi misericordia.”

Amado, antes de que usted pueda otorgarle misericordia a alguien más, usted debe recordar el hoyo en el que usted se encontraría si no contara con la misercordia de Dios. Entonces usted solamente podrá decir, “O, Dios, yo sé lo que Tú hiciste por mí y tú puedes hacer lo msimo por mi amigo quien se encuentra viviendo bajo pecado. En algún momento yo fui tan malvado delante de tus ojos. Yo no puedo juzgar a mi amigo porque Tú has tenido misericordia de mí.”

¡Es aquí donde usted debe comenzar!


SEÑOR JESÚS, GRACIAS POR HABLARME HOY. PERDÓNAME POR MI ESPÍRITU CRÍTICO Y MI FALTA DE MISERICORDIA. AMÉN.

jueves, 26 de julio de 2012

ORAR SIN CESAR ES FÁCIL (David Wilkerson)



David Wilkerson Today

WEDNESDAY, JULY 25, 2012
ACERCARSE A ÉL
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]
Tengo una palabra del Señor por muchos que leen este mensaje: hay una poderosa promesa en la Palabra de Dios de la que hay que echar mano en estos momentos. Yo creo que si se actúa con esta promesa de Él, usted será testigo de una grande y nueva clase de victoria en su vida.

La promesa es: "Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros" (Santiago 4:8). Pero ahora usted tiene que leer el resto del versículo: "Limpiad vuestras manos, pecadores; y purificad vuestros corazones, vosotros de doble ánimo".

Esta es una gran promesa de la victoria sobre todo pecado. Sin embargo, usted no puede producir esta victoria por sí mismo. Usted no puede limpiar sus propias manos o purificar el propio corazón. No, Santiago está diciendo, "Si quieres las manos limpias y corazón puro, si desea la victoria sobre la culpa, la tentación y cada malvado perseguidor que viene contra usted, debe acercarse a Dios y creer que Él está cerca de usted." Todo depende de la cercanía de Dios. Basta con acercarse a Él, que Él está cerca de usted, y Él se hará cargo de todos los enemigos en su carne.

Usted puede preguntar, "¿Pero cómo acercarse a Dios?" La respuesta es muy simple, incluso infantil: Sólo tiene que ir al Señor y hablar con Él - en cualquier momento y en cualquier lugar, todo el día. En la ducha, en el camino al trabajo, en el trabajo, en todas partes, hablar con Él, acercándose, en plena certidumbre de fe.

Hace años trabajé con Kathryn Kuhlman. Esa mujer querida de Dios, acostumbraba trabajar diecisiete horas al día. A menudo me preguntaba: "¿Cuándo tendrá tiempo alguna vez para encerrarse en su habitación secreta y orar?" Entonces me di cuenta que ella siempre parecía estar murmurando para sí. ¡Ella estaba orando! Ella oraba mientras conducía su coche, mientras subía en el ascensor. Dondequiera que iba, ella siempre hablaba con el Señor.

Un día ella me dijo: "David, la Biblia dice que oremos sin cesar. Puedo hablar con el Señor durante todo el día. Es tan real para mí como tú. No tengo que correr hacia algún lugar para tratar de ponerse en sintonía con él, porque hablamos todo el tiempo. Somos amigos".

Amado, Dios siempre está ahí para usted. Yo creo que en el lugar secreto de oración, pero su habitación secreta puede ser en el metro, en su auto, en cualquier lugar puede encerrarse con Él.

He aquí la promesa de Dios para usted, si usted practica acercarse a Él durante todo el día:

"Que se levante Dios, que sean dispersados sus enemigos, que huyan de su presencia los que le odian. Que desaparezcan del todo, como humo que se disipa con el viento; que perezcan ante Dios los impíos, como cera que se derrite en el fuego" (Salmo 68:1-2).

lunes, 16 de enero de 2012

SUSPENDER EN LA PRUEBA: Si no aprende a confiar en el Señor con fe sencilla e infantil cuando está en la prueba, Él le traerá de nuevo a otro campo de pruebas (D. Wilkerson)


MONDAY, JANUARY 16, 2012

by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]
"Entonces toda la congregación de los hijos de Israel emprendieron su viaje desde el desierto de Sin, según el mandamiento del Señor, y acamparon en Refidim, pero no había agua para que el pueblo bebiera.... y el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: "¿Por qué nos sacaste de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y nuestro ganado?" Entonces Moisés clamó al Señor, diciendo: '¿Qué haré con esta gente? Un poco más y me apedrean"(Éxodo 17:1-4).

Dios había guiado a Israel por los lugares más secos en todo el desierto. Era un lugar de prueba, sin arroyos, ni siquiera un hilo de agua. Lo más desconcertante de todo es que Israel fue llevado allí "conforme al mandamiento del Señor" (v. 1).
Dios mismo había permitido a su pueblo tener sed: "Y el pueblo tuvo allí sed de agua" (v. 3). Los bebés lloraban, los niños se lamentaban, los abuelos tenían la garganta reseca. Los padres miraban a sus familias y pensaban: "En pocos días estaremos todos muertos". Por eso, se tornaron en ira contra Moisés, gritando: "¡Danos agua para beber!" ¡Todavía estaban dependiendo del hombre, de la carne!

Quiero detenerme aquí para señalar algo. En primer lugar, Dios tomó a Israel desde Migdol por el mar para probarlos, y ellos fallaron porque no confiaban en Él. A continuación, les llevó a Mara, donde había otro plan de liberación, pero ellos volvieron a fracasar. Ahora los condujo a Refidim para pasar por más pruebas.

¿Observa usted el patrón? Si no aprende a confiar en el Señor con fe sencilla e infantil cuando está en la prueba, Él le traerá de nuevo a otro campo de pruebas.

Una vez más, Israel se encontraba en uno de esos lugares. Ellos tenían calor, sed y enojo. Pero, ¡Dios ya tenía un plan! Él no iba a dejarlos morir. Había elegido de antemano hacerles caminar hasta el monte Horeb a un depósito de agua que se había preparado mucho antes. Y esa fuente no iba a durar sólo un día, una semana o un mes, sino ¡treinta y ocho años!

Sin embargo, Dios estaba esperando una respuesta de fe de Israel. Él estaba diciendo: "Te he tomado a través de todas estas cosas, pero te has rehusado a aprender. ¿Vas a confiar en mí ahora? ¿Cuántos problemas más tengo que permitir en tu vida antes de que confíes en mí?"

Nuestro amoroso Padre celestial nunca llevaría a sus hijos a un desierto seco sólo para dejarlos morir de sed, especialmente cuando Él tiene una reserva en una roca cercana. Dios siempre ha tenido un plan para Su pueblo. Y Él tiene un plan para usted en este momento para librarle de sus problemas actuales.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

AL FINAL DE TU LÍMITE


WEDNESDAY, DECEMBER 28, 2011
AL FINAL DE TU LÍMITE
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]
Pablo escribió: “. . . para que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.” (2 Corintios 1:9). En esencia, él dijo, “El Señor me llevó al extremo de toda ayuda humana, al borde de la muerte. Fue un lugar de desesperanza. ¡Solamente el poder resucitador de Dios pudo haberme rescatado!”

¡Qué maravilloso lugar es estar al final de tu límite! ¡Yo siempre he dicho que cuando te topas con el fondo del abismo te encuentras con Dios! Sin embargo, si usted escucha a muchos cristianos en medio de su sufrimiento, usted oye, “De alguna forma lo lograré. Ahí la llevo. Vivo un día a la vez.”.

Desde la niñez hemos sido alimentados con cuchara del concepto de autosuficiencia: “¡Enfréntalo como un hombre! ¡Los hombres no lloran!” ¿Cuántas veces usted ha tratado de solucionar sus problemas? ¿Qué tan seguido usted ha sido inundado con tentaciones que lo abruman?

Por favor no me malentienda. Yo creo que Dios quiere que peleemos la buena batalla de la fe, pero el Señor tiene una manera de ejercer una “presión sin medida.” Nada de lo que usted intente le funciona. Nada de lo que usted ha leído parece ayudarle. Ningún consejo de los demás tiene sentido. De repente, usted se ve forzado a entrar en una crisis que elimina toda la confianza en sí mismo. Usted no tiene esperanza, excepto que rendir toda su esperanza humana. Usted es forzado a confiar en Dios -y ¡usted observa que el único camino es la confianza! Pablo claramente nos está diciendo, “Tengo la sentencia de muerte sobre mí. He sido probado sin medida, hasta el límite de toda esperanza. Esto ha sido todo. ¡No puedo confiar más en mí mismo! ¡Tengo que voltear mi mirada hacia Dios, con fe en que Él solamente podrá salvarme de todos mis sufrimientos!”

“No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla.” (1 Corintios 10:13).
¿Cuál es este camino de escape? ¡Es el llegar al límite de su fuerza y de voltear su mirada completamente hacia Dios! Es decir, como Pablo, “¡No confío más en mí!” El camino de escape es sencillo, una fe de niño en Dios. Es confiar totalmente en que Él lo sacará adelante, renunciando a usted mismo y afirmando, “¡Dios, te entrego todo a tí!” 


miércoles, 16 de noviembre de 2011

LA IGLESIA DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS, by David Wilkerson



WEDNESDAY, NOVEMBER 16, 2011
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]
Yo creo que la visión de Dios respecto a la Iglesia de los Últimos Días se basa en Su Palabra revelada, pues la Biblia claramente presenta lo que la Iglesia de Jesucristo será previamente a Su venida.

La iglesia en América está lejos de ser lo que Dios tenía previsto. En su mayoría, denominaciones enteras hoy día operan sin la guianza del Espíritu Santo. Éstas se han desprovisto de la presencia de Jesús y han puesto en quiebra todos los dones espirituales. Éstas han practicado una forma de religión sin poder, convicción o mensaje de salvación. Dichas denominaciones se han conformado al mundo y se han vuelto más políticas que espirituales. Éstas mitigan el pecado, le guiñan al divorcio y ridiculizan lo sobrenatural, al mismo tiempo que hacen a un lado toda enseñanza sobre el cielo, el infierno, el arrepentimiento y el juicio.

¡La Iglesia del Nuevo Testamento hacía a los demonios temblar! Ésta echó legiones de demonios al abismo, hizo que puertas de prisión fueran abiertas por medio de la oración, y que gobernantes temblaran de miedo. Aquellos creyentes tenían fe y poder tales que discapacitados fueron sanados, y mendigos se convirtieron en evangelistas. Ellos creyeron en lo sobrenatural y le abrieron los ojos a los ciegos, sanaron oídos sordos y todo tipo de enfermedades. Incluso, ¡ellos resucitaron muertos!

Con esto, no estoy diciendo que la Iglesia de Dios de los Últimos Días será una copia o repetición de la Iglesia del primer siglo. No, lo que estoy expresando es que ¡dicha Iglesia será aún más grande que la primera! Será aún más poderosa, más fuerte, con una revelación aún mayor de Jesús. Tendrá una unción del Espíritu Santo como nunca antes - ¡más grande que el Pentecostés! ¡Dios siempre guarda el mejor vino para el final!

El profeta Daniel confirma lo anterior. Él sostiene que ciertas verdades proféticas están cerradas y solamente serán reveladas en los Últimos Días: “pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin ... y ninguno de los impíos entenderá; pero los entendidos comprenderán” (Daniel 12:9-10).

Actualmente el Espíritu Santo está revelando estas cosas espirituales a los santos con discernimiento. “Antes bien, como está escrito: 'Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que lo aman'. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios” (1 Corintios 2:9-10).


El Señor está preparando un ejército poderoso y humilde de pastores conforme a Su corazón y también un remanente de ovejas hambrientas que han dejado atrás la mortandad y el pecado de la Iglesia moderna. La escena está puesta para aquella Iglesia ardiente y no tibia -y que hará temblar los cimientos propios del infierno. ¡Ningún poder en la Tierra será capaz de ignorarla o menospreciarla! 

sábado, 15 de octubre de 2011

¿COMO RECONOCER SI UN MENSAJE ES DE DIOS?, por David Wilkerson.




He oído de jóvenes pastores, piadosos y con el corazón quebrantado, que los han corrido de sus iglesias o que están renunciando. Ellos predican santidad y el temor de Dios a los adolescentes, pero los pastores y los padres se quejan de que traen esclavitud a la juventud: "No queremos que usted predique esas cosas a nuestros muchachos". Estos jóvenes (algunos de los cuales son hijos de predicadores) están viviendo en una total rebelión. Son irrespetuosos, engañan a sus padres y codician las cosas del mundo. Y los mensajes acerca de santidad y el temor de Dios están haciendo temblar a estos muchachos que nunca antes los habían escuchado.

Hemos criado una generación entera que está totalmente desprovista del temor de Dios. Nunca han conocido nada acerca del juicio. Siempre han tenido lo que han querido. Ellos dicen, "Queremos rock-and-roll", y sus padres dicen, "No los molesten. Traigan el rock-and-roll a la iglesia y pónganle letra cristiana". O, "Ellos van a tener relaciones sexuales de cualquier manera, así que démosles alguna protección".Esta juventud nunca ha conocido el temor de Dios, debido a que los pastores y sus padres han enseñado que Dios es el gran alcahuete del cielo. Solamente un puñado de jóvenes cristianos, hoy en día, caminan en santidad. ¿Por qué? Porque los pastores son demasiado débiles para predicar el evangelio en el púlpito -y porque los padres están viviendo vidas dobles, y ¡sus hijos lo saben!.



Hace algún tiempo un ministro habló a mi oficina muy perturbado. Dijo que él predicaba en su iglesia acerca de la santidad y de la vida crucificada y parecía que realmente tenía un corazón de pastor. Después dijo que algunos miembros de su iglesia habían asistido a cierto seminario y habían vuelto decididos a dejar su congregación.

Me dijo algo que he estado oyendo que pasa en iglesias por todo el país. "¿Qué está pasando? Hay tantas doctrinas nuevas y extrañas, tantos maestros con nuevas 'revelaciones'. Todos parecen que tienen ciertas escrituras que los respaldan. Ninguno está discerniendo lo que es de Dios y lo que es de Satanás, lo que es necedad y lo que es correcto. Nuestra gente se está confundiendo".

¡No estaba equivocado! Casi a diario están surgiendo nuevas doctrinas, nuevas revelaciones y nuevos evangelios. Y esto se va a poner aún peor. La Biblia advierte claramente que en los últimos tiempos habría doctrinas extrañas que presentarían a otro Jesús, otro Espíritu, otro evangelio.

El apóstol Pablo juntó a los ancianos de la iglesia de Efeso y sus últimas palabras para estos santos amados fueron: "Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos" (Hch. 20:29-30).

Todo el tiempo en que Pablo ministró a las iglesias que él estableció abrigó un temor que lo seguiría hasta el día de su muerte. Era un temor que cualquier pastor verdadero debe tener y nunca se fue de Pablo "...por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar a cada uno" (Hch. 20:31).El temor era por los falsos maestros que entran para engañar.

Pablo dijo a los Corintios, "...os celo con celo de Dios" (2 Co. 11:2). Sin embargo no estaba hablando acerca de alguien que estuviera "robando sus ovejas".

No decía, "¡Oigan, estas ovejas son mías! Yo soy su maestro -están bajo mi autoridad." Pablo estaba más bien indignado de pensar que algún maestro; se entremetiera entre sus discípulos y su devoción a Jesús: "pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen para Cristo" (v.2).

Pablo decía que él tenía una meta, un propósito, un deseo -y es el deseo que todo verdadero pastor debe tener: pararse en el día del juicio delante de Cristo y presentar a cada hijo espiritual puro, sin mancha, santo y justo, arraigado y cimentado en La Palabra. O sea, ¡verlos de pie delante de Su trono, con la certeza de que les has dado el consejo completo de Dios. Que no fueron llevados de aquí para allá con cualquier viento de doctrina, ni fueron engañados por doctrinas de demonios. Que pasaron cada prueba y cada juicio con la Palabra de Dios escondida en sus corazones!.

Amado, mi mayor gozo junto con Pablo y cualquier ministro verdadero de Dios será el oír cada uno de sus nombres mencionado por el Señor, y verlos pararse delante de Él rebosando devoción y humildad, y oír al Señor decirles, "¡Bien hecho, buen siervo y fiel!"

Este es el verdadero deseo de mi corazón. Es por esto que predico con fuego y celo. Si Pablo estuviera vivo predicando desde el púlpito de Times Square, nos diría con lágrimas lo mismo cada vez que hablara: "¡Estén atentos! ¡Viene una invasión! Por todos lados van a ser bombardeados por falsos maestros y falsas doctrinas. Te presentarán a otro Cristo. No serán del Espíritu Santo, sino de otro espíritu. No será el verdadero evangelio, será otro evangelio".

Pablo confesó un temor que tenía acerca de ellos: "Pero temo que como la serpiente engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad de Cristo" (2 Co. 11:3). Pablo sabía que los corintios eran muy susceptibles a los falsos maestros. Les estaban diciendo: "¡Ustedes se abren demasiado, están demasiado ansiosos de oír algo nuevo".

Sucede a menudo que un cristiano sólido, de buen corazón, me entrega un cassette y me dice, "Debería oír a este maestro. Tiene un mensaje poderoso, increíble. Todo el mundo habla de él". Así que lo escucho. Parece bien, ungido, nuevo y fresco. Pero de repente el Espíritu se empieza a inquietar dentro de mí.

¿Le ha pasado esto a usted? Según va usted escuchando siente una intranquilidad -usted espera y sigue escuchando. No encuentra nada malo pero hay algo que no suena correcto. Y si continúa, de repente... ¡ahí está! ¡Un error! Un error craso, total, ¡una tremenda herejía! Una interpretación no escritural, fantasía, ideas de hombre, como si se abriera un misterio. Pero que no está de acuerdo con la Palabra de Dios.

Pablo estaba sorprendido de la facilidad con que los gálatas se habían dejado influir: "Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema". (Gá. 1:6-8).

Pablo estaba diciendo, "No sean tan caballerosos y delicados acerca de esto. Si no es el evangelio que han oído de mí, no es de Dios. Es anatema, perverso, mortal. Es un asunto serio, y te causará problemas si eres atrapado por él. Por lo tanto, no lo tomes a la ligera. No lo toleres, y no seas condescendiente con él. ¡Que el que lo predica sea para ti anatema (alguien maldecido por Dios)!"

No importa si un ángel se te aparece y te dice que el mensaje es de Dios. No importa si tú o tus amigos "disciernen" que todo está bien. La Biblia lo pone de una manera sencilla: si no está de acuerdo con el evangelio de Pablo, es de Satanás, es "anatema".

¿Cómo sabremos entonces cual es el verdadero evangelio y cuál es anatema? Déjenme decirles primero que aún los más falsos y demoniacos maestros empiezan con advertencias acerca de las falsas doctrinas. Advertirán fuerte y firmemente en contra de ser atrapados en algo que no se parezca a Cristo. Casi todo falso maestro que he oído habla muy fuerte contra la falsa doctrina, y luego procede a predicar lo que es falso. Pasan mucho tiempo tratando de convencer a sus oyentes que ellos no son como los falsos maestros. Sin embargo los están preparando para que oigan su mensaje.

La doctrina no es correcta simplemente porque el maestro parezca ser santo, bueno, piadoso y sincero. A lo largo de la historia de la iglesia las más dañinas herejías han sido enseñadas por hombres que eran considerados buenos y sinceros. Esto hace mucho más peligrosas las falsas doctrinas. Muchos cristianos han dicho: "Pero él es un hombre tan bueno, tan sobrio, tan sincero -pero los "ángeles de luz" del diablo también aparentarán lo mismo. Vendrán como mensajeros de la justicia y de la verdad revelada.

Pablo dice que Satanás trata de engañarnos, así como engañó a Eva en el paraíso. Él usa la misma astucia, el mismo engaño: "Pero temo, que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados" (2 Co. 11:3).

¡Nada ha cambiado desde ese entonces! El falso evangelio que Satanás presentó a Eva es el mismo que promueve hoy en día -y todos los falsos evangelios tienen los mismos rasgos en común. Dios no dejó este asunto tan importante sin explicar. Él lo dejó muy claro, y hay claves absolutas que exponen las enseñanzas falsas:

1. CUALQUIER ENSEÑANZA QUE MENOSCABA EL TEMOR DE DIOS ES ANATEMA, ¡DEL DIABLO!

Todos los falsos maestros tienen este mensaje en común: "Tranquilízate, Dios no puede ser tan duro. No te va a herir, Él te ama. Un Dios amoroso quiere que disfrutes la vida". El truco del enemigo es desviarte del respeto reverencial y del temor de un Dios Santo que juzga el pecado. Toda falsa doctrina tiene esta dirección. Menoscabar el temor de Dios en ti.

Solamente el poderoso y absoluto temor de Dios evitó que Adán y Eva lo desobedecieran. No fue su amor por Dios, ni su comunión diaria. Fue esto: "Y mandó Jehová Dios al hombre... del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás". (Gn. 2:16-17).

Pero Satanás vino con un suave mensaje: "No moriréis" (Gn. 3:4). Esto fue una total perversión de la verdad -¡Otro evangelio!. Sin embargo, esto era exactamente lo que Eva quería oír. Algo dentro de ella se opuso al mandamiento de Dios. La limitación del Señor parecía un yugo demasiado grande, y ella se irritó por llevarlo.

Satanás sabía que esto estaba en Eva, y comenzó a minar el temor de Dios en ella inmediatamente: "¿Dijo realmente Dios esto? Dios no es así. Tienes un concepto equivocado de Él. ¿Crees que Él te negaría conocimiento y sabiduría, cuando Él mismo es Conocimiento y Sabiduría? ¿Qué clase de Dios crees que es? ¡Ciertamente no morirás!".

Tú puedes sentarte bajo una predicación fuerte que parezca un fuerte yugo. Puedes irritarte con ella y decir: "¡No me gusta!" Pero no te engañes: Esto es lo único que te traerá libertad, paz y gozo. Sin embargo dentro de ti gritas, "¡No puedo servir a Dios así, yo quiero libertad!"

Hay una enseñanza que se maneja en el movimiento cristiano "de los dones espirituales" 1 acerca de la nueva libertad. Dice: "Ven a cantar, a gritar y a hablar en lenguas -¡y luego sal y vive como un demonio!". Esto no es libertad. Es Satanás diciendo, "No morirás. Dios no es tan duro. Él es demasiado amante, demasiado misericordioso". Satanás encontró un evangelio que se ajustaba a los deseos carnales de Eva -y él encontrará uno que se adapte a cada cristiano impaciente con comezón de oír.

He oído de jóvenes pastores, piadosos y con el corazón quebrantado, que los han corrido de sus iglesias o que están renunciando. Ellos predican santidad y el temor de Dios a los adolescentes, pero los pastores y los padres se quejan de que traen esclavitud a la juventud: "No queremos que usted predique esas cosas a nuestros muchachos". Estos jóvenes (algunos de los cuales son hijos de predicadores) están viviendo en una total rebelión. Son irrespetuosos, engañan a sus padres y codician las cosas del mundo. Y los mensajes acerca de santidad y el temor de Dios están haciendo temblar a estos muchachos que nunca antes los habían escuchado.

Hemos criado una generación entera que está totalmente desprovista del temor de Dios. Nunca han conocido nada acerca del juicio. Siempre han tenido lo que han querido. Ellos dicen, "Queremos rock-and-roll", y sus padres dicen, "No los molesten. Traigan el rock-and-roll a la iglesia y pónganle letra cristiana". O, "Ellos van a tener relaciones sexuales de cualquier manera, así que démosles alguna protección".

Esta juventud nunca ha conocido el temor de Dios, debido a que los pastores y sus padres han enseñado que Dios es el gran alcahuete del cielo. Solamente un puñado de jóvenes cristianos, hoy en día, caminan en santidad. ¿Por qué? Porque los pastores son demasiado débiles para predicar el evangelio en el púlpito -y porque los padres están viviendo vidas dobles, y ¡sus hijos lo saben!.

Algunos cristianos me han escrito, "Hermano David, usted predica muy duro. ¿Predica usted de esa manera todo el tiempo en su iglesia? ¿Lo acepta la gente?".

Mi respuesta es esta: Nosotros somos llamados a predicar la Palabra con tal poder y autoridad que ésta produzca un temor constante de Dios en cada oyente. Aquellos que no abandonen sus pecados favoritos no permanecerán en la iglesia, ya que se sentirán ofendidos. Cerrarán sus oídos a la verdad y buscarán maestros que les den permiso para satisfacer sus deseos carnales (2 Ti. 4:14).

La palabra de Dios dice, "Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal" (Pr. 16:6). Aquí está lo que creo que un mensaje del verdadero evangelio debe producir en nosotros:

1) Un aborrecimiento por el pecado que no nos dé lugar a excusas o pretextos.
2) Una convicción de pecado por ser perezosos o tibios espiritualmente.
3) Un entendimiento profundo de que Dios no cierra sus ojos ante nuestros pecados.
4) Una convicción de que recogeremos lo que sembramos.
5) Un justo y santo temor de Dios.
6) Una confianza de que Dios nos librará de cualquier pecado que rechacemos y resistamos.

¿No estás seguro o no estás convencido acerca de la necesidad de caminar en el temor de Dios?

Para terminar con esto de una vez y para siempre, ve Isaías 11:1-3. Este pasaje profetiza de alguien en quien el Espíritu del Señor reposaría -Alguien a quien le "hará entender diligente en el temor de Jehová". ¡Este pasaje está hablando de Jesús! Y si Jesús caminó en el temor del Padre y se deleitó en esto, ¡Cuánto más debiéramos hacerlo nosotros!

Ten cuidado con cualquier mensaje que te quita la convicción de pecado, que produce en ti flojera espiritual, que te relaja suavemente, y que te dice al oído: "Todo está bien". Todas estas frases tranquilizantes provienen de un falso evangelio.

2. MANTENTE ALERTA DE CUALQUIER EVANGELIO QUE TE DESVÍE DE UNA DEVOCIÓN UNICA A JESUCRISTO

Pablo nos advierte seriamente que Satanás se transformará en "ángel de luz" -que él levantará sus falsos maestros, todos ellos haciéndose pasar por ministros de justicia.

La luz representa la verdad, el evangelio, la revelación. Satanás vendrá usando el amado nombre de Jesús y tratará de engañar aún a los elegidos.

"...que se disfrazan como apóstoles de Cristo". (2 Co. 11:13). ¡Piensa lo terrible de semejante cosa! Enfrentar los últimos tiempos bajo el poder de falsos apóstoles, abrazando doctrinas de demonios, estando bajo el control de un falso espíritu.

¿Cómo puede suceder semejante cosa? ¿Cómo puede alguien sentarse bajo el evangelio pervertido que Pablo describe y no darse cuenta? Sólo hay una manera: Por rehusarse a abandonar los deseos carnales y caminar en una descarada desobediencia. Los deseos carnales son el imán que conducen a la persona a los falsos apóstoles. Te puedo asegurar que si permaneces en tus malos deseos vas a terminar en falsas doctrinas. Es inevitable; tú la encontrarás y ella te encontrará a ti. Y estarás tan ciego que no te darás cuenta.

En el siglo XVIII se introdujo en la iglesia otro evangelio llamado antinomianismo, que significa "contra la ley". Hoy día este evangelio está más fuerte que nunca. Quita el temor de Dios dando a entender que una vez que tú has creído puedes pecar y nunca ser condenado porque Jesús ya lo pagó todo.

El Dr. Tobías Crisp era uno de los maestros de esta nueva doctrina que se extendió por toda Alemania. Sus exponentes usaban el nombre de Jesús como estribillo: "¡Se habla mucho acerca de la gracia y de "escudriñar nuestro corazón", pero a mí dame a Cristo! ¡Yo no busco las promesas, sino a Cristo! ¡Yo no busco la santificación, sino a Cristo! ¡No me hables de meditaciones u obligaciones, dime de Cristo!"

Parece como una profunda devoción a Cristo -un evangelio centrado en Jesús. Pero el mismo Jesús enseñó que no todo el que le diga "Señor, Señor", entrará en Su reino. No cualquiera que use el nombre de Jesús estará predicando el verdadero evangelio.

La doctrina del antinomianismo está siendo predicada hoy en día y el movimiento cristiano de "los dones del Espíritu" se está dejando engañar por ella, siendo enlazado y hundiéndose cada vez más. Escuchen el resto de esta doctrina:

"Un creyente puede estar seguro de ser perdonado tan pronto como cometa un pecado, aunque sea adulterio o asesinato. Dios no está enojado, aunque un creyente peque a menudo. No hay ningún pecado que pueda cometer que a Él le pueda herir -por lo tanto, no hay porque temer al pecado. El pecado está muerto y no debe causar terror. Si nosotros le decimos a los creyentes que deben caminar en santidad y hacer buenas obras porque si no "Dios se va a enojar con ellos", estamos pervirtiendo las Escrituras. Estamos mintiendo en la cara de Dios. ¡Dios ya lo hizo todo en Cristo. Ya no hay nada que temer!"

Es como si los cristianos que abrazan esta doctrina estuvieran sentados en un hoyo profundo esperando que Jesús pase. Están diciendo, "Señor, Tú ya sabes dónde estoy, si me amas sácame de aquí". ¡No! ¡La Biblia manda que resistamos al diablo y huirá de nosotros!.
Hemos hecho que los cristianos parezcan un manojo de paralíticos inútiles, sin poder ni autoridad, atados a hábitos pecaminosos, esperando una liberación milagrosa. No hay ninguna lucha santa en contra del pecado, ni temor de Dios.

3. NO HAY DEVOCIÓN A CRISTO, SIN UN CAMINO DE SANTIDAD

Así es como se debe juzgar toda doctrina: ¿te conforma a la imagen de Jesucristo? Tú no puedes decir que un evangelio es puro solamente porque el maestro habla en contra del pecado, o porque ese refiere a menudo a Cristo. El movimiento de la Nueva Era 2 habla mucho acerca del "espíritu de Cristo".

He escuchado a falsos maestros gritar el nombre de Jesús por el micrófono, tronando en contra de la homosexualidad, las drogas y de los pecados de la sociedad. Pero cuanto más lo oigo más me doy cuenta: este hombre no está quebrantado. Este mensaje no trae convicción.
Estos maestros actúan ante la multitud provocando entusiasmo y emoción. Realmente no tienen convicción, ni tienen un deseo ardiente de conformar a la gente a la imagen de Cristo. A los cristianos les gusta ir a reuniones donde oyen a un predicador hablar acerca de la falta de oración en las escuelas, y tal vez mencione algo acerca de nuestra codicia, orgullo y adulterio, las cosas que están en nuestro corazón. Pero luego viene la palabra suave, tranquilizante, y una vez que se ha ganado la confianza de la gente, el temor de Dios es menoscabado.

Hay una prueba segura para la verdadera enseñanza de santidad. Se encuentra en 2ª de Ti. 2:19"Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo".

Yo siento, como Pablo debe haber sentido, un grito desgarrador para advertir al pueblo de Dios acerca de lo que se viene. Vienen grandes guerras teológicas. Todo el movimiento "de los dones espirituales" se dividirá en diferentes corrientes, cada uno corriendo tras sus doctrinas, sus maestros y sus libros, acusándose unos a otros de error y de falsa profecía. ¡Y todos van a creer que están defendiendo la fe!

No van a estar luchando en contra del diablo, porque van a estar muy ocupados llamándose unos a otros herejes. Será un tiempo de gran confusión, y un cristiano sin preparación no sabrá a quien creer.

Amado, yo quiero pelear contra el enemigo real. ¡Y ese enemigo está en las calles y en nuestros corazones! No voy a discutir acerca de profecías. Yo voy a estar al lado del hermano o la hermana que camina en el temor de Jehová y cuyo corazón se haya entregado en una devoción sincera a Cristo Jesús.

Debemos de quitar nuestros ojos de los maestros y evangelistas, y hacernos estudiantes de la Palabra de Dios. "Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad" (2Ti. 2:15). No busques a pastores o a evangelistas "aprobados". Irás tras uno y otro, y todos te fallarán, hasta que al final pierdas la esperanza. ¡Quita tus ojos de todos los predicadores y ponlos en Cristo Jesús!.

4. ¡EL VERDADERO EVANGELIO TIENE QUE VER CON TU CORAZÓN, PORQUE DE ÉL MANA LA VIDA!

Los fariseos vieron a algunos de los discípulos del Señor comiendo pan sin haberse lavado las manos, y "los condenaban" (Mr. 7:2). "Porque los fariseos y todos los judíos, aferrándose a la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen" (v.3).

Estos hombres le preguntaban a Jesús por qué sus discípulos no caminaban en esta clase de "santidad". Sin embargo, esto solamente era una tradición ceremonial. Era sólo externa y tenía que ver con actos de la carne. Jesús les contestó, "Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí" (v.6).

Jesús dijo en esencia. "Sus enseñanzas son vanas, no cambian el corazón. Son un espectáculo, son sólo palabras, y actos fingidos". Él nos está diciendo a nosotros, "Si un evangelio no te da nada, sino un culto de labios y no trata con el corazón, no pierdas el tiempo con él. La verdadera doctrina tiene que ver con lo que mana del corazón". Jesús presenta el problema con todos los falsos evangelios: Ellos no tocan lo que corrompe el corazón. No traen convicción de pecado, ni cambian el corazón. Ellos ofrecen una forma de piedad sin corazón. "Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre" (Mt. 15:18).

Pablo dijo, "...sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor" (2 Ti. 2:22). No me digas de los milagros que suceden en tu iglesia, la alabanza, la adoración o lo bien que predica el pastor. ¡No, dime acerca de gente que busca a Dios con un corazón puro! Dime, que aunque ellos no lo han alcanzado están siendo llevados en esa dirección. Están permitiéndole a Dios que escudriñe y pruebe sus corazones, para exponer sus actitudes pecaminosas.

Este es el verdadero evangelio de Jesús. Un evangelio que convence al corazón de pecado, que trata con el corazón y ¡cambia el corazón! ¿Es este evangelio que se te está predicando? ¿Te trae convicción de tus más profundos y escondidos pecados? ¿De malos pensamientos' ¿De adulterio?, ¿De fornicación?, ¿De robo?, ¿De codicia?, ¿De maldad?, ¿De orgullo?, ¿De engaños?


Si no es así, entonces busca y quédate en una iglesia donde tu corazón sea expuesto, sacudido y ¡Cambiado, para la gloria de Cristo!


miércoles, 28 de septiembre de 2011

INCREDULIDAD, la madre de todos los pecados, llama a Dios mentiroso, David Wilkerson



LA MADRE DE TODOS LOS PECADOS
by David Wilkerson | September 28, 2011
[May 19, 1931 – April 27, 2011]


No me refiero a la incredulidad de aquel pecador endurecido. La incredulidad del réprobo, de los agnósticos y ateos no mueve en lo absoluto a Dios. No, aquéllo que enoja a Dios más que nada es ¡la incredulidad y las dudas que aquejan a aquéllos que se llaman a sí mismos posesión suya! ¡Sus hijos, quienes dicen “Yo soy de Jesús” y aún abrazan la duda, el miedo y la incredulidad en sus corazones, son los que aflijen al Señor más que los demás!
Yo podría mencionar una lista completa de pecados cometidos por cristianos, pero ninguno de ellos se acerca al pecado del que le voy a hablar. La madre de todos los pecados - el que da origen a todos los demás - ¡es el pecado de la incredulidad!


¡Cuán seriamente toma Dios en cuenta el pecado de la incredulidad! Judas advirtió a la iglesia con las siguientes palabras: “Quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron”. (Judas 5).

¡Judas les recuerda a los creyentes la actitud de Dios ante la incredulidad! Él está diciendo, “Te recuerdo el odio absoluto de Dios hacia la incredulidad entre Su pueblo salvo. Tras haber salvado a Su pueblo, ¡Él destruyó a aquéllos que no creyeron!”

Amado, ¡yo creo que Dios me ha llamado a recordarle la misma cosa a la iglesia! “Todas estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, que vivimos en estos tiempos finales”. (1 Corintios 10:11). Dios posiblemente no destruya físicamente a Su pueblo como lo hizo en el Antiguo Testamento, pero hoy día Sus juicios por nuestra incredulidad son espirituales e igualmente severos.

La incredulidad es justamente tan destructiva hoy como nunca antes. Posiblemente no nos convitarmos en un pilar de sal, pero ¡sí llegamos a ser endurecidos y amargados! El abismo no se abre para devorarnos, pero sí nos absorbe con dificultades, estrés y problemas familiares. Fuego no cae sobre nosotros y nos consume, pero nuestra vida espiritual es destruida.

Muchos de nosotros somos culpables de la madre de todos los pecados y no tenemos temor de ello. No tomamos en cuenta nuestra incredulidad con seriedad, inclusive vivimos como si Dios le guiñara el ojo. No obstante, éste es uno de los pecados que abre nuestro cuerpo y espíritu a todos los demás pecados conocidos por el hombre.

¡LA INCREDULIDAD EXPONE A DIOS COMO MENTIROSO!
by David Wilkerson | September 29, 2011
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

“El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, lo ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo”. (1 Juan 5:10).

Considere todos los terribles pecados de Israel cometidos en el desierto, murmuraciones, quejas, idolatría, ingratitud, rebelión, sensualidad. Sin embargo ninguno de ellos provocó la ira de Dios. ¡Fue su incredulidad la que enojó a Dios! “Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?” (Números 14:11).

Dios le dijo a Moisés, “Este pueblo crea mentiras después de todo lo que he hecho por ellos! He realizado milagros tras milagros, los he librado vez tras vez. ¿Cuándo finalmente confiarán y descansarán en mí?”

Deténgase por un momento y medite en todas las cosas que Dios ha hecho por usted: Él lo ha guardado, ha contestado oración tras oración. Él lo ha acompañado en todas sus crisis. Él lo ha sacado de todas sus pruebas, lo ha alimentado con maná del Cielo, ha hecho por usted cosas que van más allá de milagros.

Durante 38 largos años, Israel olvidó la Palabra de Dios y Sus milagros. Y debido a que cayeron en murmuraciones e incredulidad, Dios exclamó, “... los heriré de mortandad y los destruiré ...” (v. 12). Él le dijo a Moisés, “¡Me rindo con Mi pueblo porque éste nunca llegará a confiar en Mí!” Cuando Israel se encontraba en el lado victorioso del Jordán, Moisés hizo una declaración solemne: “Mira, Jehová, tu Dios, te ha entregado la tierra: sube y toma posesión de ella, como Jehová, el Dios de tus padres, te ha dicho. No temas ni desmayes...No temáis ni tengáis miedo de ellos. Jehová, vuestro Dios, el cual va delante de vosotros, peleará por vosotros ... Pero ni aun así creísteis a Jehová, vuestro Dios ... Cuando Jehová oyó la voz de vuestras palabras, se enojó e hizo este juramento: "Ni un solo hombre de esta mala generación verá la buena tierra que juré que había de dar a vuestros padres ..." (Deuteronomio 1:21, 29-30,32, 34-35).

Dios magnifica Su Palabra por encima de Su nombre. Él ejecuta cada Palabra que pronuncia, y todas las cosas que le dijo a Israel son las mismas cosas que nos dice a nosotros. Yo te pregunto: ¿acaso no incurriremos en Su ira si actuamos con incredulidad?

Leemos Su Palabra y escuchamos todas Sus promesas desde el púlpito pero después nos paramos en un rincón y nos preocupamos porque no los vemos actuar inmediatamente como quisiéramos. Cuando no permitimos que Su Palabra se ancle a nuestras almas, cuando escuchamos Sus preciadas promesas y después actuamos como si hubiéramos sido abandonados, ¡exponemos a Dios como mentiroso!

¡LA INCREDULIDAD INTERRUMPE NUESTRA INTIMIDAD CON DIOS!
by David Wilkerson | September 30, 2011
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

¡Toda la oración del mundo no le hará nada de bien hasta que usted la mezcle con fe! Usted puede ayunar y orar por tres días, o tres semanas, pero sin fe, usted no agradará a Dios. Todas las horas de oración, todas sus peticiones, todas las veces que “usted acude a Él” no tendrán provecho a menos de que ¡usted ancle su corazón a la fe! “Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan”. (Hebreos 11:6).

“Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor ...” (Santiago 1:6-7).

Si usted pasa dos horas en la presencia de Dios sin creer que Él le contestará, entonces ¡usted lo está avergonzando durante esas dos horas! Posiblemente usted se sienta bien después de haber orado por ese tiempo o se sienta santo, pero en realidad ¡usted está perdiendo su tiempo! Usted le está dando a Dios dos horas de incredulidad y dudas.

Yo conozco a cristianos que oran diariamente, e incluso sollozan delante del Señor, pero nada sucede. Ellos continúan agobiados y deprimidos. Sus vidas están bajo confusión, todo esto porque ellos han avergonzado al Señor al venir a Su presencia sin estar completamente persuadidos de que Él hará lo que ha prometido!

“Por tanto, os digo que todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. (Marcos 11:24).

“Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis”. (Mateo 21:22).

Muchas personas del pueblo de Dios viven como indigentes espirituales porque algo les sucedió que los llevó a cuestionar el amor de Dios. Ellos dicen, “¿Cómo puedo confiar en Dios cuando no comprendo por qué Él permitió que esta situación me aconteciera?”

No hay respuesta humana ante su confusión. Pero Dios sabe el principio y el final, y solamente cuando estemos en el Cielo podremos entender por qué algunos de esos vientos y mareas nos golpearon y por qué Dios lo permitió.

Isaías presentó una respuesta y creo que es todo lo que necesitamos saber: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? ... yo nunca me olvidaré de ti! He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida ...” (Isaías 49:15-16).

Dios nos ha dado Su Palabra: “Tú eres Mi hijo. Estás escrito en la palma de Mi mano. Por tanto confía en mí!”